martes, 19 de abril de 2016

¿GUSTAN MIS POESÍAS?

 Hola a todos los amigos : Otra vez me ha vuelto a pasar, yo pensaba que mi sencillo blog y mis sencillas poesías no las 
veía nadie, y ayer trasteando por aquí (internet) por pura casualidad encontré un pequeño video de los pueblos abandonados, entre ellos estaba el mío, Castil de Carrias. Otra vez mi sorpresa fue mayúscula al escuchar en la voz de una persona que no era yo, un trozo de otra poesía mía, "A MI PUEBLO SOLITARIO". Esta poesía está puesta con mi permiso, en el blog de Faustino Calderón en PUEBLOS DESHABITADOS, CASTIL DE CARRIAS. Supongo que el señor Juan José Llano Alday que es quien firma el video la habrá recogido de allí. No me importa que digan mis poesías (podría ser un honor) si por lo menos hubieran mencionado mi nombre, pues no lo he oído por ninguna parte. Un abrazo para todos y gracias

IRENE SÁEZ SAIZ

OTRO BUEN ARTICULO DE YAHOO

¿Qué sucede en tu cuerpo cuando estás demasiado ocupado como para hacer pis? 
18 de abril de 2016

 ¿Por qué es tan importante hacer pis?
Es muy importante. La doctora Helen Webberley, médico de cabecera de Oxford Online Pharmacy, explicó: “La vejiga es como un saco de músculos. Cuando está vacía es como una pequeña bolsa desinflada, pero a medida que se llena, las paredes se van estirando ligeramente y la bolsa se expande. Cuando las fibras musculares han llegado a cierto límite, comienzan a enviarte señales de que deberías orinar. Cuanto más se estiran estas fibras, más intensas son las señales, hasta que la vejiga no puede contenerse por más tiempo y se contrae para expulsar el contenido”.
¿Por cuánto tiempo se puede retener la orina?
“La mayoría de las personas pueden retener las ganas de orinar entre dos y seis horas, aunque esto varía en dependencia de varios factores”, explicó la doctora Davina Deniszczyc, directora ejecutiva de Nuffield Health. Estos factores incluyen la fortaleza del suelo pélvico, la capacidad de la vejiga, la cantidad de líquido ingerido, la medicación (algunos medicamentos pueden afectar la actividad de la vejiga o la cantidad de orina) y el historial médico. También influye la cantidad de orina que el cuerpo produce. “La producción de orina depende del nivel de hidratación de la persona, la cantidad de líquido que bebe a lo largo del día y la cantidad de sudor”, comentó Hillary Boddie, especialista de Healthspan.
 ¿Qué pasa en tu cuerpo si retienes la orina durante mucho tiempo?
Además de las consecuencias obvias, “si retienes la orina de manera regular durante largos períodos de tiempo puede aumentar el riesgo de padecer problemas como la retención urinaria y la incapacidad para vaciar completamente la vejiga, lo cual causa incomodidad y dolor. Contener la orina con frecuencia puede debilitar los músculos vesicales e interferir en las señales entre el cerebro y la vejiga. Si los receptores no funcionan correctamente, el cerebro no puede recibir el mensaje de que la vejiga está llena, lo cual conduce a la retención urinaria”, explicó Hillary Boddie.
¿Qué ocurre en el peor de los casos?
“No se produce una rotura vesical por retener de forma voluntaria la orina, es solo un mito. Lo peor que puede suceder es que, como la vejiga es un músculo poderoso, decida solucionar el problema por su cuenta porque cuando tienes que orinar, tienes que hacerlo sin dilación. Sin embargo, este hábito también puede aumentar el riesgo de desarrollar infecciones urinarias ya que al retener la orina se crea un ambiente propicio para que las bacterias se desarrollen y multipliquen”, comentó el doctor Kannan Athreya, médico de cabecera privado y especialista en la plataforma de salud Medstars.co.uk.
¿Puedes entrenar a tu cuerpo para ir menos al baño?
Si eres de esas personas que no pueden esperar en la fila del baño de damas o que quieren terminar un episodio más de “Making a Murderer”, puedes entrenar tu vejiga. Al respecto, el doctor Kannan Athreya explicó: “Es posible entrenar al cuerpo, de hecho el “entrenamiento de la vejiga” es una práctica médica habitual que se utiliza en las personas que tienen una vejiga muy sensible. En práctica, se les anima a retener la orina, un poco más cada vez, con el propósito de reducir la cantidad de veces que van al baño. Asimismo, una persona sana puede entrenar su vejiga para resistir más e ir menos veces al baño ya que de esta manera se desensibilizan los impulsos nerviosos que envían la señal de “¡Estoy llena, vacíame!”. El doctor Athreya comentó que esto explica por qué algunos de nosotros tenemos que ir al baño después de cada copa de prosecco mientras que otros pueden esperar a terminar la botella. ¡La meta es el baño!
 ¿Qué podemos hacer para mantener una vejiga saludable?
Hillary Boddie brinda una serie de consejos que puedes implementar para lograr que tu vejiga funcione adecuadamente:
Bebe mucha agua: “Beber entre 6 y 8 vasos de agua al día te ayudará a eliminar las bacterias alojadas en el tracto urinario y contribuirá a prevenir las infecciones de la vejiga. En cambio, no beber suficiente líquido puede conducir a la deshidratación, lo cual podría provocar estreñimiento y una alta concentración en la orina, que a la larga termina por irritar la vejiga”.
Controla tu dieta: “Para lidiar con una vejiga demasiado sensible debes evitar los alimentos diuréticos como el alcohol y las bebidas con cafeína, como el té, el café y las gaseosas, que suelen estimular los músculos vesicales. Los cítricos y los alimentos picantes también pueden agravar los síntomas de una vejiga sensible. Además, debes incluir más frutas y verduras en tu dieta ya que estas son ricas en fibra que previene el estreñimiento, un problema que puede ejercer una presión añadida sobre la vejiga”.
Fortalece tu suelo pélvico: “Los músculos del suelo pélvico son el apoyo de la vejiga, si los fortaleces evitarás los escapes involuntarios de orina. Un ejercicio muy sencillo consiste en acostarte en el suelo y doblar las rodillas apoyando los pies. En esta posición, estira y contrae los músculos del suelo pélvico, como si estuvieras intentando retener la orina. Mantente en esta posición mientras cuentas hasta tres. Relájate durante tres segundos y repite el ejercicio diez veces. Puedes hacer este ejercicio tres veces al día y luego aumentar gradualmente el tiempo de las contracciones, un segundo cada semana hasta llegar a los diez segundos”.
Marie-Claire Dorking





miércoles, 13 de abril de 2016

HAIKUS AL TREN 3


IGUAL QUE UN NIÑO


 EN HORA PUNTA,
LA ESTACIÓN ME PARECE
PANAL DE ABEJAS.

IGUAL QUE UN NIÑO
CON ZAPATITOS NUEVOS,
VOY EN EL TREN.

EN PRIMAVERA,
EL TREN EN LA ESTACIÓN
CLAVEL Y ROSA.

EN LA ESTACIÓN
DOS FAROLILLOS VERDES
COMO TUS OJOS.

TREN DE MIS SUEÑOS,
DISTINTAS DIRECCIONES,
NUEVOS DESTINOS.

¿NOCHE DE LUNA
Y CIELO SIN ESTRELLAS?
AL TREN LE SIGUEN.

NOCHE EN EL TREN,
RAYOS DE BLANCA LUNA
LE DAN ESCOLTA.

VIEJA ESTACIÓN
Y PUEBLO SOLITARIO,
TREN SIN DESTINO.

MANOS Y MIMOS
TRENES, TRONOS Y TRINOS,
MAMÁS Y NIÑOS.

POR VALLES VERDES
EN CAMINOS DE HIERRO
PASAN LOS TRENES.

FUE UN VERANO,
CUANDO EL TREN ME DEJÓ
Y TÚ LLEGASTE.

MONTÓN DE ABRAZOS,
LLEGADAS, DESPEDIDAS,
EN LOS ANDENES.

LOS TENGO ENVIDIA,
A LOS TRENES QUE VIAJAN
TODOS LOS DÍAS.

TÚNELES, PUENTES,
VALLES DE SOL Y SOMBRA
PASAN LOS TRENES.

VUELO EN MI SUEÑO,
DESDE LA ALTURA VEO
UN TREN SIN VÍAS.

SUEÑO QUE LLEGO
AL PAÍS DE LOS TRENES,
CERCA DEL CIELO.

YA NO HAY TRENES,
EN LA VIEJA ESTACIÓN
LLORA LA LUNA.




sábado, 9 de abril de 2016

MÁS HAIKUS AL TREN 2

 QUE SUERTE TENGO EN EL TREN DE MIS SUEÑOS VOY A MI PUEBLO


QUE SUERTE TENGO,
EN EL TREN DE MIS SUEÑOS
VOY A MI PUEBLO.

POR IR CONTIGO
EN EL TREN DIARIAMENTE,
NO SOY TU AMIGO.

PASAN LOS TRENES
POR LA CUESTA LA ERMITA,
SIN HABER RIELES.

COSA DE BRUJAS
PASA EL TREN SIN RAÍLES,
RELOJ NI AGUJAS.

SUEÑO MIL NOCHES
QUE PASAN POR MI PUEBLO
TRENES SIN VÍAS.

NUBES DE PASO,
SILBANDO PASA EL TREN,
VERDES TRIGALES.

SI  FUERA UN HADA
HARÍA MUCHOS TRENES.
CON CALABAZAS.

BONITA ESTAMPA,
PASAJEROS QUE ESPERAN
EN LOS ANDENES.

SUEÑO CONTIGO
IRÉ A VERTE EN EL TREN
PARA ABRAZARTE.

viernes, 8 de abril de 2016

HAIKUS AL TREN 1


ALGUNOS HAYKUS AL TREN, O COMO QUIERAN LLAMARLOS SI LO VE ALGÚN EXPERTO.

 Echo de menos
al tren y mis amigos
si no los veo.

Noche en el tren,
maravillosa luna
penetra en él.

¡Buena sería!
Si los trenes volasen,
¿Qué pasaría?

Corren los trenes
por caminos de hierro
sobre los rieles

Va sin camisa,
en el tren, Don Quijote
muerto de risa.

Va Sancho Panza
en el tren con su burro
danza, que danza. 

Las malas lenguas
corren igual que el tren
leguas y leguas.  

Cuando fui niño,
me trajeron los reyes
un trenecito.

Otoño llega,
trenes bajo la lluvia,
mil hojas muertas.

Vías perdidas,
antiguas estaciones
tren que no pasa.

En el verano,
el tren está fresquito
mientras viajamos.

Estación, trenes,
mil historias se mezclan
en sus andenes.

Si voy a verte,
envidiosa la luna
en tren me sigue.

Toma tu tren,
llegarás a tu casa
con tiempo y bien.

miércoles, 6 de abril de 2016

PALABRAS Y PALABROS

MAJUELO, O ABIZCOBO, PLENO DE FLORES, FLOR, FRUTO VERDE Y MADURO
Es muy bonito y a la vez curioso, que en cada pueblo tengamos unas costumbres y una forma o manera de hablar, con sus acentos y como nosotros 
decimos su  “deje”. Hay chistes de catalanes, vascos, de Lepe y seguramente otros muchos que no
conozco. También palabras que tienen distintos nombres y distintos significados, siendo en un pueblo u otro,
aunque estén muy cerca. También pensamos, que hay palabras que solo pertenecen a nuestra zona, pero trasteando un poco por aquí, he visto que las mismas y con el mismo significado se dicen en sitios bastante alejados entre sí.
Yo he recogido solo las que conozco y como ejemplo he puesto algunas, empezando por la “A” tal vez me anime y siga más adelante con más letras, pero para muestra basta un botón.   

A
 
Abarullar: Realizar el trabajo, las labores o tareas deprisa y mal. 
Abizcobo: Nombre que se da al árbol majuelo: fruto, abizcoba o majuela.
 Abocinar: Marcha rápida del carro, principalmente en las bajadas, este se abalanza sobre las caballerias, debiendo frenar su velocidad con la "máquina" o freno del propio carro. Caerse hacia adelante de bruces.
Aborrecido: Hastiado, cansado de cualquier cosa.
Aborregado: Zoquete y testarudo.
Abrañal: Agujero abierto en la puerta de la calle (en su parte baja), para que entren y salgan los gatos y las gallinas.
Ábrego: viento cálido del sur.
Abrigaño: Lugar en la calle protegido del viento y del frío.
Acachumbar: Agachumbarse, agacharse.
Acadañar: Cadañar, sembrar cereal en una finca dos años seguidos.
Acarrear: Cargar la mies en el carro para transportarla a la era.
Acémila: persona bruta como una mula y de pocas entendederas.
Acluecarse: Ponerse clueca la gallina. 
Acogotar: Dar miedo, asustar, aterrorizar. Golpe dado en el cogote.
Acusica: Chivato (entre los niños).
Ahuchar: Ahorrar, meter dinero en la hucha. Economizar.
Adan: Persona descuidada.
Adolecer: Carecer de algo.
Afanoso: Atareado. Persona que siempre está ocupada.
Agavillar: Engavillar, recoger las gavillas para formar haces.
Agostarse: Secarse las plantas por el excesivo calor.
Agostero: Obrero agrícola que se contrataba en verano para recoger la cosecha.
Agranzón: Árbol espinoso; agrazón, agraz, fruto semejante al grano de uva, verde, silvestre, comestible. 
Agrear: Ser muy agrio y ácido un alimento.
Aguacil: Alguacil.
Aguachar: Llenarse de agua las tierras.
Aguachirri: Caldo o café con demasiada agua.

Aguantar: Atajar por el camino más corto. Avanzar una tarea.
Aguarrada: Rocío abundante.
Agusapado: Fruto o fruta que tiene gusano.
Aguilando: Aguinaldo, pequeño donativo que se da a los niños en Navidad y Reyes.
Achantar: Volverse atrás, acobardar, callar en una discusión.
Achiperres: Bártulos, enseres.
Aineso: Ahí en eso, ahí cerca.
Ailante: Ahí lante, ahí delante.
Ajuntarse: Entre los niños, admitirse como amigos.
Alabancioso: que se alaba a sí mismo.
Aladro: Arado.
Alambrera: Rejilla de alambre, para cubrir el brasero. 
Alampar: Picar el pimiento o Guindilla excesivamente.
Albarda: Aparejo de las mulas de carga, almohadillado a los lados con paja. Para poner a la bestia debajo de la jalma y evitar roces.
Albardar: Rebozar alimentos con harina y huevo batido.
Albérchigo: Fruta, albaricoque.
Albergadero: Palos sobre los que reposan o albergan las gallinas para dormir.
Alcatranar: Golpe grande que amedrenta. Romper violentamente.
Alcoba: Hueco hecho en la habitación para colocar la cama.
Aldrede: Adrede.
Alforjas: Tela fuerte de lana con una bolsa en cada extremo, que se carga en las caballerías para llevar provisiones, o cosas pequeñas.
Algarada: Chaparrón, tormenta, lluvia de corta duración.
Algállara: Agalla
Alicáncano: Piojo.
Alicorto: Que le falta un hervor. Retrasadillo.
Alipende: Niño pillo y travieso. Persona poco fiable. ¡Menudo alipende!

Almahaza: “Almohaza”, especie de cepillo de hierro con 4 serrezuelas de dientes menudos y romos, para peinar a las caballerias.
Almerentar: Amedrentar, asustar, sobresaltar.
Almuerza: Medida de capacidad para áridos, granos..., lo que cabe en las dos manos juntas.
Aloya: Ave. Calandría, Alondra.
Alpaca: Fardo, paca de paja, alfalfa, esparceta, etc.
Altar: Faena, picia infantil, trastada.
Alto, el: Desván, sobrado.
Amajuela: Fruto del espino albar-majuelo, abizcobo. Majuela.
Amagüelle: Planta de la amapola. 

Amerluzarse: Enamorarse.
Amochar: “Mochar”. Golpearse las reses con la cabeza y los cuernos.
Amorrar: Sestear las ovejas.
Amplo: Abiertas de par en par las puertas y ventanas.
Amurriado: Adormilado, triste, taciturno.
¡Anda day!... : Expresión: “¡Quítate de ahí!”.
Andar: (los precios). Cotizar. “¿A cómo andan las patatas?
Andas: Útil en el que se transportan las imágenes de los santos entre cuatro personas.
Andoba: Tía buena. Referido a una moza de buen ver.
Andobo: Carota. Individuo del que hay que cuidarse.
Andrinas: Endrinas. Fruto del endrino.
Ansear: Jadear. Fatigarse.
Apamplao: Atontado.
Aparranquillas: Cuando las mujeres montan, a horcajadas como los hombres, en una caballería.
Aparvar: Recoger la parva después de la trilla.
Apatuscar: Arreglarse, arreglar algo roto o estropeado.
Apezancar: Apencar, esforzarse; Andar rápido y espabilarse para hacer las cosas.
Apimplarse: Achisparse, emborracharse en grado pequeño.
Apiporrarse: Comer demasiado.
Aplanar el sol: calentar con toda su fuerza.
Aplanarse: Caerse o venirse abajo un edificio. "Se ha aplanado una casa vieja".
Aplicar: Recoger y juntar a los animales y las cosas, ordenar.
Apollado: En cuclillas.
Apurado: Persona triste por una desgracia. "No te apures, todo se arreglará.
Apurar la luz: Apagar la luz.
Aquinesto: En este lugar. Aquí en esto.
Arrear: Pegar una paliza.

Arrebañar: Rebañar. Limpiar los restos del plato o cazuela con pan.
Arrebolado: Nube de color rojo por Poniente. “Arrebolado al Poniente, buen día al siguiente”.
Arreglado: (El precio). Precio moderado, ventajoso.
Arrejuntarse: Vivir junta una pareja sin estar casados.
Arrenuncio: Renuncio. Trampa en el juego.
Arretacar: Llenar todo lo posible cualquier recipiente o lugar.
Arrugarse: (el día). Nublarse el sol.
Arvejas: Guisantes.
Asestar: Siesta o reunión del ganado (ovejas) en las horas de mayor calor.
Ascape: De prisa. A escape.
Aspeado: Ganado que cojea levemente, por un problema en los cascos o en las pezuñas.
Áspero: Situación de la tierra de labor; seca por la falta de lluvia.
Astajo: A destajo, hacer un trabajo seguido y lo más rápido posible.
Astial: Casucha pequeña y tosca echa con adobes, para guardar aperos, ganado, etc.
Asurar: Requemar ligeramente la ropa al plancharla.
Atalo: Daños, destrozos.
Atocinado: Persona torpe, bastante lerda y con pocas luces.
Atopinar: Topar, Tropezar.
Atravesado: Persona con mala intención.

Aturrar: Escocer una herida cuando está abierta.
Aulaga: Ulaga, ilaga, aliaga.
Aunecer: Cundir, dar de sí. ¡Por madrugar, me ha aunecido mucho el día!
Avión: Pájaro, especie de vencejo.
Azuela: Zuela: Herramienta para trabajar la madera con corte y martillo.
Azufrador: Mesa redonda de madera, en cuya parte baja, se coloca el brasero.

viernes, 1 de abril de 2016

EL TREN


EL TREN
Me encanta el tren: vivo en un hermoso pueblo cerca de la estación. Por detrás de mi casa pasan y (han pasado) miles de trenes: cercanías, mercancías, de largo recorrido, rápidos, TALGO, etcétera. Antes era mi vehiculo y forma de viajar favorita. A las horas punta cuando la gente iba a trabajar (o volvía), esos trenes de cercanías  pasaban cada diez minutos totalmente abarrotados. Ahora instalado el metro, los trenes se han reducido mucho. Me gustaba ver todo el trasiego y movimiento que había entonces en la estación principal, ahora me da un poco de pena ver que no hay mucho, salvo algunas fechas puntuales. Pero el tren me sigue encantando, aunque ya no se ven pasar tan a menudo y los que pasan llevan muy poca gente que viven en otros pueblos, un poco más lejanos donde no llega esta maravilla que se llama metro. También por vivir  tan cercanos a las vías hemos visto más de un accidente.
Hace unos años gané un pequeño premio en un concurso de haikus que organizó RENFE a nivel nacional. Desde entonces tengo escritos unos cuantos, que no sé muy bien si serán haikus o cualquier otra cosa.
De momento voy a escribir aquí alguno.
Este fue el mío ganador

Suerte la mía,
que veo pasar trenes
sin haber vías.

Cientos de veces
voy a las estaciones
a ver los trenes.

Las cercanías
son mucho más cercanas
si tienen vías.

El más galante
en el tren deja siempre
pasar delante.
 

Este sería para mi pueblo y otro día seguiré

Los gorrioncillos
se fueron de mi pueblo,
ninguno ha vuelto.