SEGUNDO LIBRITO


ESCRIBO PARA TI

Escribo para ti que te gustan las cosas sencillas
que no tuviste maestro,
que no pudiste ir a la escuela.
Escribo para ti
que vagas por los senderos de la inconsciencia
y por las vías de tu subconsciente deteriorado.
Para todo el que guste de mis versos,
para todo el que se detenga en mis pobres rimillas de seudo-analfabeta.
Para ti, para mí, para ellos y para ellas.
Para intentar desconectar de tensiones y problemas,
para enviar y recibir, todos los besos y abrazos que no dimos y que no nos dieron.
Para todos, un gran abrazo.


Poesías de mi segundo librito
Rimillas
Son tan sólo unas rimillas
sin orden y sin concierto;
yo no sé de poesía,
expreso mis sentimientos.

No sé si están bien o mal,
pero escribo lo que siento;
en mi libreta están puestos
muchos de mis pensamientos.

Son cosas sin importancia
que en mi diario voy poniendo.
Si lo miras más a fondo,
encontrarás mis secretos.

A MIS HIJOS
IÑAKI, LUTXI, PEDRO, AMAYA Y MONTXO
GRACIAS POR ESTAR CONMIGO


A LOS HIJOS NO ESPERADOS

En mi imaginación no estabas tú
acontecimiento inesperado fuiste,
llegabas sin haberte programado
y sentimientos encontrados
me hicieron estar triste.
Venías anunciándome el otoño,
sumiste en un mar de dudas a mi alma,
formaste parte de mi laberinto
al tomar posesión en mis entrañas.
Con los brazos abiertos recibimos
la maravilla de tu preciosa carga,
naciste chiquitito y sonrosado
y mis dudas se cambiaron por amor y calma.
Trajiste de equipaje
la noche en tu pelo,
la miel en tus ojos,
en tu cara el cielo.
El sol y la primavera
contigo, en mi casa entraban,
y mudaba mi tristeza
por ilusión y esperanza

VERANO

Un torbellino de luz y de alegría,
siento dentro de mi ser, al amanecer el día,
el sol entra a raudales por mi ventana
y los pájaros cantan a la mañana.
Los árboles del parque tienden sus ramas
y su aroma penetra en toda mi casa.
Del jardín, los rosales abren sus rosas,
parece que me dicen con voz mimosa:
Levántate mi niña, que ya es la hora,
y va a venir a verte quien te enamora.

LUNA CELOSA
En los cañaverales que tiene el río,
esta noche la luna se ha escondido.
En el límpido espejo de sus nítidas aguas,
se mira la lunita y se pone guapa.
Un mozo está esperando en la otra orilla,
la lunita coqueta, mimosa mira,
al mozo que en la mano lleva una rosa,
entregársela quiere a la más hermosa.
No tardes más, mi niña, porque la luna,
te mirará celosa y se pondrá oscura.


POBRE NIÑO


No me llames ignorante, porque no sepa de letras,
por desgracia para mí, no pude ir a la escuela.
Eran tiempos diferentes, en los que siendo muy niño
había que trabajar, ese era nuestro destino.
Los niños y los mayores teníamos esa fortuna,
salíamos con el sol, llegábamos con la luna.
Recogiendo las patatas o vendimiando las uvas,
muchos cuidando rebaños, otros arando con mulas.
Los pobres niños de entonces, trabajábamos sin quejas,
para después en la casa, comer solas las lentejas.
No te quejes, hijo mío, si tienes que ir a la escuela,
estudia, sigue aprendiendo, que cuantas más cosas sepas,
mayor será tu alegría, mejor será tu cosecha.
Nunca llaméis ignorante, a quien no pudo ir a la escuela.


EL ESPEJO
Mirándose en el espejo, una niña preguntaba.
¿Quién es más bella que yo?
¿Quién de todas es más guapa?
El espejo le devuelve una cara avejentada,
que con sorna le responde.
¡Así vas a ser mañana!

OJOS DE GATA


Oro fino era tu pelo
aquella bella mañana;
esta noche he vuelto a verte,
hoy tu pelo es blanca plata.

Tus ojos azules eran
brillantes ojos de gata,
hoy tus ojos ya no son
los que mi alcoba alumbraban.

Tu boca fresca amapola
que con amor yo besaba,
hoy que la vuelvo a besar
ya es amapola ajada.

Pero te sigo queriendo,
tú siempre fuiste mi amada,
aunque nos separó el destino
en mi corazón estabas.
Y hoy el destino otra vez
te ha puesto frente a mi cara.


TU NIÑA
Paseando por el parque
te he encontrado esta mañana,
no quisiste saludarme
y me volviste la cara.
Llevabas de su manita
una niñita tomada,
y mirando su carita
yo solo me preguntaba.
¿De quien es esa niñita
que tiene tu misma cara?
Tiempo hace que no te he visto,
y pudiera ser que yo…
sea el padre de esa niña.
¿No lo recuerdas, mi amor?

DOS AMIGOS
 La vida te daría si vinieras conmigo,
que no quiero por siempre, ser tu amigo.
Me cuentas tus secretos y yo te dejo,
no sospechas siquiera que yo te quiero.
Si tú me necesitas, cuenta conmigo.
Aunque me pone triste
que tú me consideres sólo un amigo.

EL DUENDE
 Tengo un duendecillo en casa
que pretende ser mi amigo,
le gusta esconderme cosas
y quiere jugar conmigo.
El pequeño duendecillo es un poquito pillín,
y como es invisible gusta burlarse de mí.
Son geniales sus ideas
y enorme su simpatía,
pero a veces con sus ‘gracias’
me fastidia un poco el día.
Entra en todos los rincones
como Pedro por su casa,
y al verme buscar las cosas
se ríe con mucha guasa.
Duendecillo juguetón
me haces mucha compañía,
como el Ángel de mi guarda
conmigo estás noche y día.
Sigue conmigo, mi duende,
y acompáñame también
cuando salga de mi casa.
¡Estoy contigo tan bien!

ANIMALADAS
¿Quién sería el animal,
que le llamó racional al ser humano?
¡Si es mucho más racional otro cualquier animal!
¿Cuál sería el animal que no sea el ser humano,
al que se le ocurra matar con saña, ‘sin más ni más’
a cientos de sus hermanos?
Se nos ha llamado humanos, y de humano tiene poco
aquel que mata a su hermano.
¿Por qué tanta mala gente? ¿Por qué tanta guerra y odio?
¿Por qué tanta gente pobre? ¿Por qué de hambre mueren otros?
Si también hay buena gente, si hay mucha gente que ayuda,
si el amor también existe, ¡si sobra tanta comida!
Habrá que poner remedio y unirnos ‘todos a una’
a echar lo malo del mundo, para que no vuelva nunca.
AÑO 2004


LUCIÉRNAGAS
Luciérnagas en el campo,
luceritos que caminan,
estrellitas en la Tierra
trepando por las espigas.
Farolillos encendidos, chispitas con corazón,
misteriosas, deslumbrantes, en busca vais del amor.
 
EDÉN
Yo te quisiera llevar por un sendero de flores,
donde no existan las penas,
la maldad ni los dolores.
Quiero que vengas conmigo
por un camino de rosas,
donde no tengan espinas
y todas sean hermosas.
Vamos juntos de la mano
por un valle siempre verde,
donde el sol y las estrellas
alumbren la verdad siempre.
Donde no existan los pobres,
que viva feliz la gente,
que los niños y mayores
canten canciones alegres.
Que no exista odio ni miedo,
que no haya, frío ni nieve,
que la guerra se haga paz
y que el amor siempre reine.
Vamos pronto a pasear
por el fondo de los mares,
que allí no existe la duda,
los celos ni los pesares.

A LA FUENTE
A la fuente va por agua
la morena que yo quiero,
el cántaro en la cabeza
negro azabache su pelo.
¡Cómo mueve las caderas!,
lleva su cántaro lleno,
el azabache de su pelo
lo va moldeando el viento.
Si quieres morena mía
mañana en la fuente espero,
que llenes tu cantarito
para poder darte un beso.

VIENEN LOS TITIRITEROS
Vienen los titiriteros cantando por los caminos,
llevando su casa a cuestas, sin un domicilio fijo.
Hacer feliz a la gente es su mayor alegría,
y van siguiendo caminos un día tras otro día.

Son como gloria bendita los aplausos que les dan,
sus cuerpos de piel morena no se cansan de bailar.
Viajarán de pueblo en pueblo, con su carro y su sonrisa.
Ellos no quieren fortuna, seguir errante es su vida.

NANA
Mi mano mece una cuna
verde color esmeralda,
en ella duerme mi niño
que es una azucena blanca.
 Es mi esperanza y mi vida
todo lo que yo más quiero,
es mi rosa y mi jazmín,
amarle ya más no puedo.
Es mi niño un talismán
que todas mis penas quita,
y me siento muy dichosa
cuando miro su carita.
Duérmete niño chiquito
que mamá tu sueño vela,
junto con los angelitos,
con la luna y las estrellas.
Duérmete mi querubín
que has venido desde el Cielo,
para hacerme muy feliz.
Llegaste a colmar mi anhelo.

LA CARTA

Una carta te escribí
que no llegó a su destino,
mi palabra en el papel
se perdió por el camino.
La carta que te escribí
y no llegó a tu buzón,
hubiera sido el inicio
de una hermosa relación.
Por un amigo común
hoy nos hemos enterado;
creí que no me querías;
tú, que te había olvidado.
Por ironías de la vida
no entramos en relaciones,
por una carta perdida
sufrieron dos corazones.
Has seguido tu camino
sin acordarte de mí,
te deseo con el alma
que sigas siendo feliz.
Ya no lo comentaremos
el día que nos veamos,
pero nuestros corazones
nunca podrán olvidarlo.

BUENOS DÍAS  (a mi padre)
¡Buenos días, mi princesa!
¡Buenos días, reina mía!
Oigo tu voz en mi alcoba
al amanecer el día.
Es tu saludo tempranero
lo que me despierta a diario,
mi reloj despertador,
el canto alegre del gallo.
Vienes despacio a mi cama
y depositas un beso
en mi somnolienta cara.
Abro los ojos y veo
que me sonríes y hablas.
¡Levántate, mi tesoro,
que ya llega la mañana!,
el sol nos está alumbrando
y hay que empezar la jornada.
Tenemos que ir a la fuente
a coger el agua fría,
para poder amasar
nuestro pan de cada día.
Trabajar para comer,
así de dura es la vida.

DIGNIDAD
Te quise más que a mi vida
y me dejaste por otra;
es para mí una condena
que me está volviendo loca.
Te has llevado mi alegría,
mi amor y mi juventud,
junto con mi alma y mi vida,
mi sonrisa y mi salud.
Me dejaste hecha pedazos
y con una vida rota;
te di lo que yo tenía
y te fuiste con la otra.
Quizá recibas un día
la medicina que a mí
me diste sin merecerlo,
yo lo sentiré por ti.
Pero no vuelvas conmigo
si ese amor te da la espalda,
me queda mi dignidad
y un poquito de esperanza.


MALDITA POBREZA

Por la orillita del río
un zagalillo pasea,
lleva en su mano una flor
para la niña que espera.
El zagal está cansado,
se sienta sobre la hierba,
la flor se está marchitando
y su amada aún no llega.

No esperes más, zagalillo,
que no vendrá tu princesa;
su padre le ha prometido
con el ‘señor’ de estas tierras,
que tiene mucho dinero,
gran poder y gran hacienda.

Tú no tienes, zagalillo,
más que una pobre caseta,
con apenas cuatro cabras
y una docena de ovejas.
Pero un corazón muy grande
y un alma limpia y serena.

¡CUÁNTAS VECES!
¡Cuántas veces me dijiste
que mi cara era tan linda!
¡Cuántas veces me esperaste
sin saber si yo vendría!
¡Cuántas veces paseaste
de tu calle hasta la mía!
¡Cuántas veces preguntaste
si algún día te querría!
¡Cuántas veces me juraste
que jamás me dejarías!
Te quise y te perdoné
los desplantes que me hacías.
Hoy soy yo quien te pregunta,
¿es verdad que me querías?

EL CEMENTERIO
¡Qué solos se quedaron los muertos!


Detrás de la tapia está el cementerio.
¡Ay madre, que miedo
me causan los muertos!

Mi madre me dice con mucho cariño:
‘los muertos son santos,
témele a los vivos’.

MIÉNTEME
Quiero amanecer contigo
despertar entre tus brazos,
que no se deshaga el nudo
atado con fuertes lazos.
Dime pronto que me quieres,
quiero oírlo de tus labios,
que te mueres por mis besos
mientras yo te estoy besando.
Me dices dulces palabras
cuando me coges la mano,
y me llenas de caricias
cada vez que nos amamos.
¡Que no se acabe la noche,
que estoy contigo en el cielo!
¡Que no llegue la mañana!
con ella empieza mi duelo.
Que me amabas me decías,
y te quedabas conmigo,
a la luna y las estrellas
las tenemos de testigos.
Si me vas a abandonar, mejor que no me lo digas,
quiero creer que me quieres,
aunque sea una mentira.

LOS CIPRESES  

Son tan altos los cipreses
que están en el cementerio,
que desde arriba divisan
las almas de todo un pueblo.
Árbol de porte elegante,
grácil y de cuerpo esbelto,
acompañas noche y día
a mis familiares muertos.
Te tengo una gran estima,
cariño y mucho respeto,
y quiero darte las gracias
por estar junto a los muertos.

ROMÁNTICO
Ya llevo dos horas
que espero por verte,
pero tú no llegas
y siento la muerte.
Porque aquí hace un frío
de todos demonios.
Si quieres un novio
vete hasta la iglesia
y reza a San Antonio.

VIEJAS ZAPATILLAS
 Tiene los pies mojados, ¡pobre chiquilla!
lleva agujereadas las zapatillas.
Como una luz se encienden sus blancos dedos,
que asoman con sorpresa mirando al cielo.
Delgada como el filo de una navaja,
alargada en la tarde, su sombra vaga.
En el invierno frío, helada y hambrienta,
busca abrigo y comida, ¡pobre harapienta!
Un trozo de pan blanco le han regalado,
un alma caritativa hoy ha encontrado,
necesita cobijo, ¡y dónde hallarlo!
Fina como su sombra, triste y errante,
confusa va la niña al caer la tarde.

DIME MORENA
Dime que tienes morena, que no te veo reír,
morena, si tienes penas, puedes confiar en mí.
Con alguien desconocido hace unos días te vi,
sentí el corazón herido y nada pude decir.
Vente morena conmigo, dime por qué tienes penas,
el consuelo de un amigo tiene siempre cosas buenas.
No sufras por él mi niña, alegra ya esa carita,
que la mancha de una mora, con otra mora se quita.

NO ME QUIERAS TANTO
No me quieras tanto, amor,
que no te puedo querer,
soy como el agua del río
que no deja de correr.
Como la abeja apetece
los aromas de mil flores,
así también apetezco
aromas de mil amores.
Soy un ave migratoria
que va corriendo paisajes,
el amor es una historia
que no llevo en mi equipaje.
Déjale que corra el río,
deja a la abeja libar,
que el ave de mil paisajes
no se canse de volar.
Si quieres amor del bueno
no te pares a buscar,
cuando menos te lo esperes
el amor te encontrará.

TE QUIERO
En el fondo de tus ojos
tengo puesta mi esperanza;
te sueño, te veo, te amo,
soy tuyo de cuerpo y alma.
Es tu melena una vela
que va moviendo mi velero,
por un mar de sensaciones
cuando me abraza tu cuerpo.


POR PEDIR…

Vengo de romería 
de buscar novio;
cuatro velas he puesto 
a San Antonio.
Un chico he conocido 
pero es muy feo;
si el Santo me lo ha dado 
yo no lo quiero.
Quiero yo un chico guapo 
que sepa bailar,
que tenga dinero 
y se quiera casar.
Yo no tengo nada 
y guapa no soy,
pero a quien me quiera 
todita me doy.
San Antonio bendito, 
hazme ese favor,
que poquita cosa, 
eso… ya soy yo.

ADIVINANZA
Doce pájaros nos miran
nos señalan y se van,
quedarán en el pasado
y otros nuevos llegarán.
Vendrán con nieve y con frío,
llenos de luz y de sol;
unos llenarán los ríos,
otros nos darán calor.
Doce pájaros que pasan
volando ‘sin ton ni son’,
volando vamos con ellos
a golpes de corazón.

A LO HECHO, PECHO.
Te quiero, no puedo remediarlo;
abrí la caja de tu perfume y me enamore de él,
no he conseguido olvidarlo
por mucho que lo intenté.
Te quiero, aunque tú no quieras,
tengo ese derecho,
tu penetrante aroma me cautivó
 y a lo hecho, pecho.
No me pidas que te olvide,
eso jamás podrá ser,
tus ojos y tu fragancia
dejaron huellas tan hondas,
 que por siempre te querré.

BUENA CHICA
Ayer en la tienda del barrio
en su gran escaparate,
vi unos vestidos preciosos;
¡quiero comprarme uno, madre!
Me gustó el vestido verde,
que lindo talle tenía,
con mi carita morena una belleza sería.
Quiero estrenarlo en la fiesta.
¡Cómprame el vestido, madre!
con mi melenita suelta
seré la más guapa del baile.
Que me miren los muchachos,
que digan que soy bonita.
¡Cómprame el vestido madre,
que soy una buena chica!
Ya sé que no somos ricos,
que dinero no tenemos,
¡pero… me haría tanta ilusión
tener un vestido nuevo…
……………………
No te preocupes mamita
si comprarlo no podemos,
yo seguiré estando guapa
con mi vestidito viejo.

PASO A PASO
Piececitos chiquititos,
piececitos de mi niño,
son piececitos inquietos,
intentando hacer camino.
Caminando lentamente,
has dado los primeros pasos,
llegas riendo, triunfante,
a refugiarte en mis brazos.
Con tus pasitos menudos
vas derribando barreras,
poquito a poco estarás
abriendo la primera puerta.
Empezarás por la escuela
aprendiendo a hacer tu nombre,
con la ayuda de los tuyos
pronto serás todo un hombre.
Tendrás penas y alegrías
con los primeros amores,
llegará el primer trabajo
y los primeros sudores.
El tiempo pasa volando
y tus pisadas inquietas,
tendrán la seguridad
de haber llegado a la meta.

SOLDADITOS DE PLOMO

Soldaditos de plomo,
preparados, listos, ¡ya!,
se entrenan para la guerra sin intención de matar.
Yo juego con mi hermanito
y lo pasamos muy bien,
con todos los soldaditos y aviones de papel.
Tenemos muchos barquitos
hechos con cáscaras de nuez,
en la bañera navegan dos veleros y un bajel.
Pilotan estos barquitos
dos cabos y un coronel,
cuando chocan van al fondo y salen a flote después.
En cajitas de cartón
nuestros soldados guardamos,
y las guerras y batallas por hoy hemos acabado.
Mañana les sacaremos
de las cajas de cartón,
y todos los soldaditos tendrán que hacer la instrucción.
Las guerras de mis soldados
tienen siempre solución;
las peleas se terminan, en las cajas de cartón.

¡CÓMO SOMOS!
Cuando somos niños el riesgo no vemos,
confiando en los padres a nada tememos.
Vamos de su mano por caminos rectos,
y no conocemos torcidos senderos.
Del gélido invierno y ardiente verano,
bajo el ala paterna estamos resguardados.
Seremos protegidos siempre en cualquier parte,
para nosotros, niños, ellos son los más grandes.
Con el tiempo crecemos y los rectos caminos,
se convierten a veces, en grandes laberintos.

ESPEJITO MÁGICO
El ‘señor espejo’, cuando en él me miro,
me llama coqueta y se mete conmigo.
Dice que soy guapa y que no me pinte,
que el agua del río es mi mejor tinte.
No le hago caso y me sigo mirando,
aunque no le guste, me sigo pintando.
………………
Con agua del río me lavo la cara,
me visto, me peino, y él me dice: ‘¡guapa!’
Espejo, espejito, no seas guasón,
que también las niñas tienen corazón.

SAN JUAN
Suena la música, toca la banda,
¡a bailar todos, que hoy hay parranda!
Vamos de fiesta, llegó San Juan,
mozos y mozas alegres van.

Viva la misa y la procesión,
viva la gente y el garrafón.
¡Vamos contentos todos al baile
que hoy en las casas no quede nadie!

Viva el mes de junio, viva San Juan,
vivan las chicas de este lugar.
Viva la música, viva la banda,
vivan los chicos y la parranda

GERANIOS


He de plantarte geranios
a la puerta de tu casa,
no quiero que se te acerquen
todos los mozos que pasan.

No te plantaré rosales
y te diré mis razones,
me han dicho que los geranios
espantan a los moscones.

ALERTA
¡Animo muchacho, arriba!
No dejes que te lastime
lo que ronda en tu cabeza,
en ti jamás han cabido
la desidia o la pereza.

Siempre fuiste decidido,
trabajador y leal,
amigo de todo el mundo,
sincero, alegre y cordial.

Con valor y confianza
has caminado en la vida,
sin dejar que te cambiara
la maldad y la mentira.

El Señor nos pone pruebas
que con paciencia y amor,
tenemos que superar
aunque nos causen dolor.

Somos débiles humanos
pero debemos pensar,
que al otro lado del hilo
se halla la felicidad.

SE VA EL VERANO

Se va pasando el verano,
los días van acortando,
el sol no es madrugador
y el calor se va apagando.

Es el otoño que llega,
los árboles va dorando,
a sus ramas llenas de hojas
el viento va desnudando.

Los pájaros en sus nidos
han apagado sus trinos,
ya no canta la cigarra,
ni se oye el canto del grillo.

Las flores ya no aparecen
por las praderas y lomas,
cuando el invierno nos deje
vendrán con nuevos aromas.

Con la hermosa primavera
renacerán los amores,
y llegarán mariposas
con alas multicolores.


 EL TREN

 Chaca , chaca , chaca, cha,
el tren pasa resoplando,
va despacio, echando humo,
parece que va cansado.
Va arrastrando sus vagones
con lentitud y reparo,
echa chispas y chirría,
parece que está enfadado.
Va el maquinista diciendo:
“pobre tren, vas muy cargado,
ya llegamos al destino
y serás recompensado”.
Llevamos mucho camino,
juntos mucho hemos bregado,
durante años conviviendo,
durante años trabajando.         
Hoy es el último día
que este camino llevamos,
a ti y a mí, a los dos juntos,
ya nos toca jubilarnos’.

PERICO Y SU BORRICO
Burro y carro

Perico ‘el morico’ tiene un borriquito,
camino a la feria juntos caminaban,
lleva en las alforjas ajos y cebollas
que hoy ha recogido y venderá mañana.
Un caballo tiene Felipe ‘el hermoso’
tira de un carrito muy bien adornado,
mañana en la feria le verá a Perico,
 Felipe ‘el hermoso’ no le hará ni caso.
Ya llega Perico junto con su burro
cansado a la feria; el camino es largo,
durmió a cielo abierto, bajo las estrellas,
y está desde anoche, sin probar bocado.
Le quita al borrico las raídas alforjas
que el animalito viene muy cargado,
sin darle cebada, ‘que llegó mal año’,
en una pradera le deja pastando.
Pregona Perico: ¡ajos y cebollas!,
¡son las mejorcitas de todo el mercado!
¡A ver señoritos, no las hay más grandes!
¡Que venga el más guapo, y se atreva a negarlo!
Ya llega Felipe, se baja del carro,
le pone el morral con trigo, a su caballo,
se acerca a Perico, le mira… y se aleja,
sin decir palabra se va con su carro.

El pobre Perico se queda sin habla,
tragando saliva, con los ojos cerrados,
pensando en Felipe y su parentela.
¿Quien me mandó a mí, nombrar al más guapo?



AL RECREO
recogido de internet


Resultado de imagen de niños juegan al corro
 A la rueda, rueda,
jugamos los niños,
cuando de la escuela
al recreo salimos.
Yo voy de tu mano
cantando canciones,
y siento en el alma
miles de emociones.
La campana suena
llamando a la escuela,
mañana seguimos
a la rueda, rueda.

NO ME CASARÉ


Tengo un vestido de novia
de tul y de fina seda,
el vestido es de mi madre
y antes, lo llevó mi abuela.
Este vestido de novia
es un tesoro de familia,
guardadito en un baúl
pasa de madres a hijas.
¡Pero yo no lo usaré!,
no quiero vestidos de seda,
como no me casaré
me desheredará mi abuela.
Va mi padre con mi abuelo
las tardes a la taberna,
y mientras, lavando ropa,
quedan mi madre y mi abuela.
Para no quedarme sola,
¡no quiero casarme! ¡No!
Yo me meteré a monjita
y siempre estaré con Dios.

LAS FIESTAS DE AGOSTO

Los balcones a la plaza lucen sus mejores galas,
llegan las fiestas de agosto y ya empieza la jarana.
Con pregón y chupinazo, cabezudos y gigantes,
la reina y sus bellas damas inician el pasacalle.
La plaza con farolillos, bombillas y muchas luces,
los músicos preparados, los niños comiendo dulces.
Mañana será la misa y después la procesión, autoridades y pueblo,
honrarán a nuestra Madre, la Virgen de la Asunción.
Comeremos chocolate y beberemos champán
y las fiestas de este año, bien vamos a celebrar.
A nuestro bendito San Roque, también acompañaremos,
y el himno a las dos y media, en la plaza cantaremos.
Luego tenemos verbena e iremos a ver los fuegos
y aunque estemos muy cansados, a la cama ir no queremos.
Mientras nuestro cuerpo aguante
seguiremos con la juerga,
que vivan nuestros patronos y que vivan nuestras fiestas.

FURTIVOS
No me arrepiento de verte ni de quererte a escondidas,
aunque yo sea la otra,
tú siempre serás mi vida.

Entre amantes anda el juego y este juego es peligroso,
si se descubre el secreto
nuestros gozos en un pozo.

No puedo dejar de verte y tú tampoco lo quieres,
jugaremos con el fuego,
yo sé que por mí te mueres.

Querernos furtivamente parece ser el camino,
y seguir como si nada.
¡Debe ser nuestro destino!

A LA MAR
Marinero, si te vas a la mar no voy contigo,
porque el barco me marea
y no quiero ese castigo.

Esperaré hasta que vuelvas, con el corazón en vilo,
y le rezaré a la Virgen
para que vengas conmigo.

CAROLINA
Carolina, Carolina,
la niña de mi vecina,
tiene de juicio muy poco
pero a mí, me vuelve loco.

Baila sola en la cocina,
moviendo su cinturita divina,
y yo desde mi ventana
no me canso de mirarla.

Ella sabe que la veo
y se burla de mi deseo.
Y cuando más me provoca
mi corazón se desboca.

PENSAMIENTOS 
Nosotros ya llegamos al cielo
¿Sabes lo que yo pienso 
cuando me encuentro a solas?, 
que están los pobres muertos 
muy solos en sus fosas.
Cuando el sol en verano 
abrasa con sus rayos,
si hay tormenta y granizo 
con truenos y relámpagos.
Cuando la nieve cae 
o el viento les azota
si blanquea la escarcha 
o la lluvia les moja.
Y… pienso que están tristes 
con frío y hasta inquietos. 
Ya lo decía Becquer (G. A):
‘¡Dios mío, que solos 
se quedan los muertos!’

ESCAQUEO
Mientras papá fuma en pipa,
mamá recoge la mesa,
Paco bebe del porrón,
se sirve una copa Pepa.
El perro mueve la cola
esperando las sobras de la cazuela.
El gato husmea en la cocina
esperando un descuido de la cocinera.
Ni papá, ni Paco, ni Pepa, ni perro, ni gato,
echan a mamá una mano, para fregar los cacharros.

VA LA PALOMA
Va la paloma volando
lejos de su palomar,
en busca de su palomo
que no sabe donde está.

Paloma blanca no llores,
que tu palomo real
no se fue en busca de amores,
preso de tu amor está.
Pronto, paloma bonita,
regresará al palomar.

PARÁSITOS

Sapos y culebras invaden la Tierra,
sembrando dolor y buscando guerra.
Langostas y cuervos muy arriba suben,
nos tapan el sol con su negra nube.

Buitres y parásitos ‘en su casa se meten’,
viven sin dar golpe de la buena gente.
Nos sacan ‘la pasta’ por amor de Dios,
las cigarras cantan su eterna canción.

Sapos y culebras, langostas y cuervos,
comen y disfrutan de sudores ajenos.
Buitres y cigarras, piojos y pulgones,
con su parentela arruinan naciones.

PUNTO Y APARTE
 Estuve a punto de verte,
a punto de besarte, a punto,
a punto estuve de abrazarte,
a punto a punto, de amarte.

Dijiste, a las diez en punto,
y dieron las diez en punto,
y las once y las doce en punto,
y no hubo punto y seguido.
Me dejaste aparte, y punto.

LIBERTAD 
No sabes caballito como te envidio 

Caballito que libre marchas trotando,
no sabes qué trabajo es llevar el carro,
atados en el yugo con carga vamos,
con calor o con lluvia, sudando o mojados.

Tú tienes caballito muchas ventajas,
vas libre por el monte, no tienes cargas,
no vas atado al yugo, tienes amigos…
no sabes, caballito, como te envidio.
…………………………………..
Caballo que lamentas estar cargado,
que vas con sol y lluvia llevando un carro,
cuando llega el invierno, caliente estás en casa
y es seguro que comes paja y cebada.

No tienes miedo al lobo cuando en la noche,
aúlla en la nevada cruzando el monte;
no te quejes caballo de tu desgracia,
que a todo en esta vida, siempre hay quien gana.

ISLA ENCANTADA
Quiero perderme contigo
en una isla solitaria,
donde no haya nunca nadie que de mi amor te distraiga.

Seré la reina del mar,
tú serás el rey del viento,
con caballitos de mar nos iremos mar adentro.

Con el rumor de las olas
y la brisa de la mar,
sonido de caracolas y perfume de coral.

Haremos una casita
blanca, de nácar y sal,
por un jardín de corales iremos a pasear.

Nos cantarán las sirenas
al paso de nuestra marcha,
guardarán un gran silencio, cuando estemos en la casa.

Nuestra casita tendrá
un rinconcito secreto,
donde vivir nuestro amor, un amor dulce y sereno.

EL SEÑOR PACO

Llevando como reclamo un silbato para patos,
la comida del domingo va a cazar el señor Paco.
Con el zurrón a la espalda, los cartuchos y escopeta,
seguido de su perrito, va contento haciendo cuentas.
Va hablando con el perrillo, explicándole su plan
y el perrillo tan feliz, le sigue sin rechistar.
–Cuando coja veinte patos, dejaré ya de cazar,
volveremos para casa y podremos descansar.
Pero mañana, temprano me tendré que levantar,
nos iremos al mercado para vender la mitad.
A seis euros cada pato, multiplicados por diez,
sacaré sesenta euros, para gastarlos después.
Me compraré unos zapatos para el día de la fiesta,
unos buenos pantalones, y si sobra, una chaqueta.
En estas iba el señor Paco, pensando en su buena suerte,
tropieza con una piedra cuando pasa por un puente.
La escopeta que llevaba ha saltado por los aires,
al río ha ido a parar, no podrá cogerla nadie.
Se quedó sin escopeta, sin patos, sin pantalón,
sin zapatos, sin chaqueta, y ha aprendido una lección.
Cuando vayas a cazar, vete con mucha atención,
no quieras vender los patos, sin estar en el zurrón.


VAYA DÍA
Un precioso y joven olivo, plantado en un jardin
Subí a un olivo una tarde
por coger una aceituna,
el olivo estaba seco
y no tenia ninguna.

Bajé ligero del árbol
y una rama me enganchó,
subí a por una aceituna
y bajé sin pantalón.

El cielo estaba nublado
y un aguacero cayó,
como no había refugio
la lluvia me remojó.

A casa me fui corriendo,
mi madre me regañó,
y para colmo de males,
me gané un buen coscorrón.

No quiero aceitunas verdes,
tampoco aceitunas negras,
y cuando veo un olivo,
paso y digo…
‘Adiós, muy buenas’.

POR LA CALLE DEL RÍO
Por la calle del río va mi morena,
con tacones finos, suelta la melena.
Cimbrea su talle como una palmera,
la sal por arrobas, la cara serena.
No sabes, mi niña, que eres mi condena,
si no quieres verme, moriré de pena

ANIMALITOS

Tenemos en mi casa
doce gallinas y cuatro pavos,
y mi vecina tiene
cuatro pavitas y cuatro gallos.
Sus gallos en mi casa
siempre se meten,
mis pavos en la suya
siempre que pueden.
¿Qué tendrán mis gallinas
que aquí vienen sus gallos?
¿Qué tendrán sus pavitas
que van allí mis pavos?
Debe ser cosa mágica
que yo no entiendo,
a lo mejor mañana
 acabo entendiendo.

DE QUÉ TE SIRVE
Es mi novia la más guapa,
nació hace veinte años en la calle Mayor,
la quiero y me quiere, pero tiene un padre,
que hace vigilancia igual que un león.
Nosotros como dos santos,
estamos en casa antes de las diez,
nunca está a solas conmigo,
su padre se encarga de que no lo esté.
Si vamos a alguna fiesta,
siempre nos prepara una carabina,
si no puede venir él
tiene que venir su hermana o su prima.
Ya no sabemos qué hacer,
tanta vigilancia nos produce horror,
el día menos pensado nos escaparemos
y le pagaremos, con un nieto... o dos.

LOS MUÑECOS 
 
Los muñecos del bazar
han salido a buscar niños,
necesitan ser mimados
entregando su cariño.
Los niños tienen fantasía
y mucha imaginación,
los muñecos del bazar
quieren llamar su atención.
Hay muñecos que son niños,
otros que son sus papás,
también hay animalitos,
a todos les gusta jugar.
Van buscando por las casas
en las ciudades y pueblos,
en el campo y en la playa,
a todos los niños buenos.



SÓLO QUIERO SER YO

No quiero ser nadie,
no quiero ser nada, sólo quiero ser yo.
Yo, y tú conmigo,
ser tu cicerone y tu único amigo.
¡Quédate conmigo!

BAJO EL NOGAL

Vamos a la sombra bajo el nogal,
donde no nos oigan te quiero hablar.
Te diré bajito que te estoy amando,
y en el tronco del árbol
dos grandes corazones estoy grabando.
Tu nombre con el mío unidos están,
que te estoy queriendo todos lo sabrán.
Tu cara se ilumina y me das un beso,
por mi cabeza pasa un mundo de sueños.

NO TENDRÉ PIEDAD
No voy a tener piedad
aunque te vea llorando,
yo que creí tus mentiras
ahora lo estoy pagando.

Me entregué a tu cariño
sin condición y reparo,
y le vas diciendo al mundo
que me estabas engañando.

Rompiste mis ilusiones
y te vas pavoneando,
cuando menos te lo esperes
ya me lo iré yo cobrando.

HE PERDIDO MI CASTILLO
 
En la playa con arena
edifiqué mi castillo,
con agüita de la mar
escribí tu nombre y el mío.
Una bandera clavé
en el torreón más alto,
diciendo ‘cuánto te quiero’
‘vivan los enamorados’.
A visitarte fui luego
y recibí calabazas,
dolido y desconsolado
volví de nuevo a la playa.
Ya no estaba mi castillo
con el nombre de los dos,
cuando subió la marea
el agua se lo llevó.
He perdido mi castillo,
la bandera, el torreón,
con el ‘viva’ y el ‘te quiero’,
con tu amor y mi pasión.

DON QUIJOTE Y SANCHO PANZA

En un lugar de La Mancha,
don Quijote y Sancho Panza
se están haciendo los locos
para irse de parranda.
Toparon en su camino
con un par de chicas guapas,
que entre risas y mil burlas,
les dijeron estas chanzas.
“¿Dónde van vuestras mercedes
con esa facha tan rara,
ese rocín tan brioso
y ese rucio hecho una alhaja?
Si desean señorías
llevar a estas dos criadas,
en mantel serán servidos
buen vino y mejores viandas.
Pero eso sí, caballeros,
ha de ser a condición,
que se nos dé buena paga
y un trato de lo mejor.
Déjense de fantasías y vayamos a bailar,
a todas las romerías
hasta la fiesta acabar.
Y acabándose la juerga,
podemos ir a cenar,
a cualquier venta o ventorro
que exista en ese lugar.
Que nosotras, podrán verlo,
somos de buen trabajar,
pero a la hora de comer
nadie nos ha de ganar.
Ahí queda dicho, señores,
si gustasen aceptar,
después de todo lo hablado
pueden ustedes llamar,
a doña Aldonza Lorenzo
vecina de este lugar”.

ACÉRCATE A MÍ
Tengo un corazón  que salta
cada vez que te veo,
como un caballo se desboca
si vienes a darme un beso.

Acércate a mí, cariño,
y bésame cuanto quieras,
que quiero que se acostumbre
mi corazón a tu presencia.

MI MULILLA CANELA
Vente mi niña bonita,
te llevaré hasta mi pueblo,
con mi mulilla canela
en casa pronto estaremos.

No te preocupes, mi amor,
si dinero no tenemos,
porque los enamorados
se alimentan de sus besos.

Tenemos mucho cariño
para darnos mutuamente,
contigo ‘pan y cebolla’
¡y a vivir tan ricamente!

Y colorín colorado,
nuestro amor será de cuento,
perdices no comeremos
pero estaremos contentos.

TU LINDO CUERPO

 Es tu melena suave caricia
si yo te beso… dulce delicia,
color de miel tus ojos bellos
cuando me miran, me pierdo en ellos.

Tu fresca boca, rojo rubí,
yo la deseo solo para mí,
tus lindas manos suaves y hermosas
como los pétalos de blancas rosas.

Tu esbelto cuerpo junco del río
¡como quisiera que fuera mío!
tus largas piernas de fina seda.
¡Ay quien pudiera enredarse en ellas!

SI PUDIERA MEDIRSE
Si pudiera medirse
lo que te quiero,
no tendría cabida
en el mundo entero.

Si la vida conmigo
la compartieras,
el más feliz del mundo
seguro fuera.

MALDITOS
Esposa de un maltratador,
que triste ha sido tu sino;
la mujer que te dio el ser
no te quiso ese destino.
Hombre que se cree dueño
de tu persona y hacienda,
¡mejor soltera en la vida!
que vivir ‘con esa prenda’.
¿Qué pensaba ese salvaje
cuando se casó contigo?
¿Que te podía matar,
sólo por ser tu marido?
Le creíste un caballero
y con él fuiste a vivir,
al cabo de poco tiempo
dejaste de sonreír.
Tú no has sido la culpable
de todo su mal humor,
y has podido comprobar
que era sólo un falso amor.
No duró tu buena suerte,
el ruin, su maldad sacó,
el príncipe de tus sueños,
 en matón se convirtió.

TE VEO EN LAS ESTRELLAS
¡Cuántas veces, madre, te veo en las estrellas!
se acaba la noche y te vas con ellas.
Pájaros gigantes, presto te llevaron,
con sabor amargo aquí nos dejaron.

Caballos veloces hacia el Cielo trotan;
lágrimas y penas en el aire flotan.
Espero la noche con ansia y tristeza;
¿te veré en el cielo hasta que amanezca?

Mis sueños me dicen con machacona fuerza
que quieres que vaya y alegre me esperas.
Tu voz me responde: ‘no temas, bien mío,
seguirá su curso el agua del río’.

QUÉ LOCURA
Es una locura
quererte olvidar,
que me pide el cuerpo
volverte a besar.

No me llames loca
porque yo te quiera,
que loca estaría
si no te quisiera.


¿QUÉ COSA SERÁ?
Los gajos de la naranja
trozos de una estrella son,
y la mandarina entera
es un trocito de sol.

La luna descolorida
porque la noche eligió,
bajó anoche al limonero
y un rayito se dejó.

La naranja es una estrella,
la mandarina es un sol,
el limón rayo de luna
¿Qué cosa será el melón?

CHICA FINA
Si quieres serrano casarte conmigo,
has de regalarme joyas y vestidos.
Abrigos de pieles, pulseras, anillos,
zapatos y medias y pañuelos de hilo.

Las medias de seda, los zapatos finos,
sábanas de Holanda y vestidos de lino.
Collares, pulseras, cadenas y anillos,
deberás comprarlos
en las joyerías de mayor prestigio.
Que no puedo usarlo, si no es de oro fino.

 LOS SENTIDOS
Tenemos cinco sentidos que nos dieron al nacer:
vista, oído, olfato, gusto y tacto,
que no queremos perder.
Las niñas de nuestros ojos nos darán la referencia,
y de todos los sentidos
ellas tienen preferencia.
La música, la palabra, ruidos y bellos sonidos,
alegrías y pesares,
puede captar nuestro oído.
Naricitas respingonas, pequeñas, grandes o chatas,
van recogiendo perfumes
en sus cajitas de plata.
Sabores  dulces, salados, ácidos, calientes, frescos,
el gusto se encargará
de elegir los alimentos.
Nuestra piel es la que informa si se nos toca o tocamos,
el tacto más importante
lo recogen nuestras manos.
Debemos tener presente que existe un sexto sentido,
nuestro sentido común,
para andar por buen camino.
Junto con la inteligencia y los buenos sentimientos.
De poco sirven los otros, si carecemos de éstos.


HISTORIA DE UN PARAGUAS 
 Resultado de imagen de paraguas
Aquella tarde en el baile
te di un besito en la cara;
aunque no nos vio la gente te pusiste colorada.
Era un beso de cariño
que me salió desde el alma,
sin saber por qué motivo fuimos perdiendo la calma.
Llovía al salir del baile
y no teníamos paraguas,
juntitos y remojados nos fuimos hasta tu casa.
Subiste las escaleras,
yo de abajo te miraba,
me dijiste, ‘espera un poco’ y me bajaste un paraguas.
Después de darte las gracias
me marché para mi casa,
salió la brillante luna y ya no llovía nada.
Con paraguas y mojado
la gente me sonreía,
mas yo no veía a nadie, pensando si me querías.

MARIPOSA
 
Mariposa venturosa
que vuelas con gran contento,
mirándote creo ver
una rosa en movimiento.
Con tus alas primorosas
llenas de bellos colores,
me pareces, mariposa,
una flor entre las flores.
Tus lindas alas semejan
pétalos de terciopelo,
que en días de primavera
suben volando hacia el cielo.
¿Con quién vives en el campo?
Dime, bella mariposa.
¿Vives con algún clavel?
¿Quizá con alguna rosa?
Mariposa vagarosa
que vuelas de flor en flor,
lleva en tus alas preciosas
un mensajito a mi amor.

DÓNDE ESTÁS


Quiero pedirle a la luna
que me cuente dónde estás;
te fuiste sin despedir,
no quisiste regresar.
El viento suele decirme
que estás lejos de mi vida,
que no vas a volver nunca
y yo creo que es mentira.
Te seguiré recordando
aunque tú no me recuerdes;
mas si te acuerdas de mí,
canta tu canción de siempre.
Pero cántala bajito para que no la oiga nadie;
es la canción de los dos que no la sepa ni el aire

PALOMA DORADA
Paloma de alas doradas
con hambre de libertad,
ten cuidado en tus salidas
que vigila el gavilán.

Alas de plumas doradas
como oro brillan al sol,
si te descuidas, paloma,
puede cogerte el halcón.

Tiene garras afiladas,
su pico es desgarrador,
vigila desde muy alto,
y las presas inocentes
no encontrarán salvación.

TUS MANOS
 Miro tus manos,
pasan del libro las finas hojas,
son dos cisnes blancos
viendo tranquilos pasar las horas.

Veo tus manos
que con primor bordan un pañuelo,
son dos palomas
que con la aurora alzan el vuelo.

AL VINO DEL PORRÓN

Te ves dentro de un porrón
confinado con buen fin,
sin saber cuál será el fin
ni cual será tu misión.

Estás en cualquier confín
sirviendo de solución,
para cantar una canción
o bailar un garrotín.

Cuando llegues a tu fin
irás a cualquier rincón,
y aunque pierdan un riñón,
pronto volverán por ti.

Eres vino del porrón
delicia de bebedores,
refugio de mal de amores
y de ambos la perdición.

Porrón y bota de vino
besados y acariciados,
al final sois adorados
cual si fuerais Dios divino.

GENERACIONES

Junto a la abuela, la niña juega,
viste y desviste a su muñeca;
la abuela carda bucles de lana
para después hilar con la rueca.

La niña ríe y mira a la abuela
y con su muñeca sigue jugando;
la amorosa abuela mira a la niña,
mientras afanosa sigue cardando.

Las horas pasan llenas de dicha
la niña juega sin pensar nada,
la abuela piensa en, ¡tantas historias!
y tristemente… en el mañana.
………………………………
Ahora la niña carda la lana
para después hilar con la rueca;
la abuela, sentada junto a la niña,
viste y desviste a la muñeca.

Cambian los años y las personas.
El tiempo todo nos lo trastoca:
la abuela-niña, la niña-abuela.
Al final, los extremos se tocan.

AMOR MALTRATADO
Mi corazón está herido,
busco mi alma y no la encuentro,
por un amor maltratado
ha salido de mi cuerpo.

Sin sentir ni padecer
desolada y sin amor,
no puedo encontrar mi alma
ni sanar mi corazón.

Sigo con ansia buscando,
pero encontrarla no puedo.
¿Podré hallarla alguna vez?;
se marchó tras un ‘te quiero’.

La buscaré hasta encontrarla
aunque no encuentre el ‘te quiero’,
será mejor no morir
 por un amor que está muerto.

DE BURGOS VENGO

De Burgos vengo, niña, de allí he venido,
y de Burgos te traigo los gigantillos.
Te traje otro regalo, ven a por ello,
que no diga tu madre que no te quiero.
Ven a por ello, niña, que aquí lo tengo,
que tu madre no sabe lo que te quiero.

NO ME CUENTES PENAS
No me cuentes penas,
 que yo tengo las mías.
No me digas
que tus manos siempre llenas de amor,
ahora están vacías.
No me digas
 que el amor que me tenías
se fue como un barco a la deriva.
No me digas
que tu vida llena de ilusión
cambió por olvido su loca pasión.
No me digas
que tu corazón lamenta
ser parte del mío.
No mates mi fantasía,
que mi alma aún confía
en no perder tu cariño.

MARGARITAS


Deshojando imaginarias margaritas,
me quiere… no me quiere…
pienso en ti, mientras llega el sueño.
A veces el sueño tarda.
Menos mal que las margaritas
son imaginarias.

BANDERAS DE LA PAZ
Quiero con mis manos
abarcar la realidad,
y arreglar uno a uno
los sueños rotos.
Quiero que los errores
sean cosas del pasado.
Que no sean lágrimas de dolor
las que laven mis pecados.
Quiero que sean lágrimas de felicidad
por las obras realizadas,
y ver el futuro con cierto optimismo.
Hay que poner manos a la obra,
 lavarnos bien la cara,
que nuestros ojos
sean tan puros y limpios
como nuestra alma.
Dios nos hizo libres,
pero nos puso un cuerpo
lleno de necesidades,
que nos hacen ser ‘esclavos’.
Luchemos por la vida,
llevemos bien visible
nuestra bandera de la paz.

SABIOS
Si tienes sed de aprender
y de saber muchas cosas,
hay tanto que conocer,
que si tienes tiempo ahora
no lo dejes para después.

Hay que usar bien la cabeza
si no se quiere perder.
No actuar con ligereza;
si hay que pedir parecer
se debe hacer con presteza.

Debemos reconocer
que en este mundo de locos,
pocos tienen el saber,
y que también son muy pocos
los que quieren aprender.


DESAYUNOS
 En un pozo de café
el azucarillo se baña;
en una playa de azúcar
la cucharilla descansa.
En un mar de chocolate
con olas de leche y nata,
los bizcochos se pasean
y los churros se solazan.
¡Que gusto de desayuno
tengo en mi imaginación!,
maravillas concentradas
en un pequeño tazón.

CALIXTA
En enero, con mucha vista,
hizo un puchero Calixta,
lo pintó con grandes flores y lo cubrió de colores.
Calixta vendió el puchero
que hizo en el mes de enero
a un señor que vio el primero aquel florido puchero.
Calixta cobró dinero
por aquel primer puchero,
el señor que lo compró, en jarrón lo convirtió.
Le puso un ramo de flores
de diferentes colores,
lo dejó sobre una mesa y lo regaló a Teresa.
Teresa puso el jarrón
en el centro del salón,
y el puchero de Calixta lo tenemos a la vista.
Ya ves si Calixta es lista,
con un puchero a la vista,
volvió a construir en febrero otro estupendo puchero.

CEFERINO
Mi vecino Ceferino
se ‘pasa’ bebiendo vino,
y le importa tres cominos
que le llamen lechuguino.
Desayuna sopa en vino
y va sobre su pollino,
muy enfadado y mohíno
a trabajar al molino.
Tiene cara de pepino
y nariz de langostino,
comiendo pan y tocino
se pone como un gorrino.
Con su amigo Maximino,
borrachos y libertinos,
van a jugar al casino
y se equivocan de camino.
¡Ya te dije, Ceferino,
que no bebas tanto vino!,
si vas por ese camino
perderás sin duda el tino.

DETRÁS DEL VIEJO ESPEJO
 Detrás del viejo espejo
invisibles se adivinan negras sombras.
Sombras, criaturas de la noche,
que se mezclan con mis sueños en la alcoba.
Mi conciencia está confusa por completo,
ya no sé si sueño o desvarío;
es mi mente un caballo desbocado
inmerso en las quimeras de mi sino.
Voy huyendo de fantasmas
que recorren en silencio mi camino,
y juntos, penosamente llegamos
al final de la senda en el abismo.
Navegando por un mar de soledades
voy remando con el mar embravecido,
impasibles me miran las sirenas
que se ocultan tras las olas, cerrando los postigos.
Tenebrosa noche de horas interminables,
noche lóbrega, sombría y traidora,
tiempo de oscuridad y pesadillas,
que se diluyen con la llegada de la aurora.

¿DÓNDE CANTARÁS?
Te pasas la vida soñando emociones
sin dar palo al agua y sin un trabajo,
sin pena ni gloria marchas por la vida
sin mirar a nadie, vas de arriba abajo.
Eres la cigarra en nuestra sociedad,
no tienes pasado ni vida futura,
vas de calle en calle sin pensar en nada,
eres fruto verde, que jamás madura.
Vives el presente solo de ilusiones
como el saltamontes vas de rama en rama,
la lluvia que cae a ti no te moja
tus preocupaciones duermen en la cama.
Serás mariposa en la primavera
durante el verano cigarra serás,
llegará el otoño y seguirás cantando.
En el frío invierno, ¿dónde cantarás?

DOS AMORES

Tengo un amor en el puerto,
otro tengo tierra adentro;
los dos amores me quieren, a los dos amores quiero.
Cuando me voy a la mar
me llevo el amor del puerto,
y queda triste y llorosa
mi amor de la tierra adentro.
Volviendo de nuevo a tierra,
dejo a mi amor en el puerto,
y queda llorosa y triste
cuando me voy tierra adentro.
Los dos amores me quieren,
a los dos amores quiero.
¿Me estaré volviendo loco?; dejar un amor no puedo.

QUÉ GUAPA
Qué guapa está mi chiquilla
cuando va para la iglesia,
con zapatos de tacón
y vestidita de fiesta.
Lleva el misal en la mano
la mantilla en la cabeza,
y el cabello recogido
en dos primorosas trenzas.
Tiene una cinta en el pelo
aretes en las orejas,
y va adornado su cuello
con gargantilla de perlas.
¡Qué hermosa está mi chiquilla
cuando sale de la iglesia!
El Señor me ha concedido
una extraordinaria prenda.

CUESTIÓN DE PRIORIDADES
Cuando yo quiero ir al cine un domingo por la tarde,
tú me sueles contestar:
¡Tengo otras prioridades!
Si pretendo ir de paseo y te pido me acompañes,
te disculpas contestando:
¡Tengo otras prioridades!
Si cualquier día de fiesta te invito para ir al baile,
oigo la misma respuesta:
¡Tengo otras prioridades!
Si quiero quedarme en casa y contigo pasar la tarde,
tú te marchas y me dices:
¡Tengo otras prioridades!
Si los amigos nos invitan a salir un día de viaje,
contestas muy educado:
¡Tengo otras prioridades!
Cuando el cura preguntó, ¿quiere usted a Don Fulano?,
¡Tengo otras prioridades!
Debiera haber contestado.

MUCHAS VIRTUDES
No puedo ir a tu casa,
no me quiere tu familia;
si quieres estar conmigo,
has de venir a la mía.
Que no tengo capital
dice tu padre a la gente,
y nunca me casaré
con su hijo terrateniente.
Si por no tener dinero
hoy tu padre no me quiere,
yo tengo muchas virtudes
que tu familia no tiene.
Doña Virtudes, mi abuela;
doña Virtudes, mi madre,
María Virtudes, yo; don Virtuoso, mi padre.
No encontrarás otra familia que a virtudes nos iguale.

EL VENDEDOR DE ILUSIONES

Va el vendedor pregonando por las calles de la villa.
¡Ha llegado el vendedor con muchas cosas bonitas!

Venid a comprar los niños, venid a comprar las niñas,
traigo montones de caramelos y otras tantas golosinas,
regalices, anisillos, frutos secos,  palomitas…
y otro montón de ilusiones para regalar sonrisas.
 Venid a comprar, mujeres; venid a comprar, chiquillas,
que tengo yo en mis alforjas, mil encajes y puntillas,
con ellos podéis hacer, verdaderas maravillas.
Venid mozos a comprar, venid a comprar mocitas,
que traigo desde una joya hasta cualquier baratija.
Y vendo vendas benditas para los males de amores,
hay para todos los gustos y de todos los colores.
Venid, abuelos y abuelas, no demoréis la visita,
que tengo en mi botiquín toda clase de pastillas,
y vendo muchos ungüentos que todos los males quitan,
junto con otras pomadas que restañan las heridas.
Es interesante el gesto, que yo les haga rebaja,
ustedes reducen gastos y yo obtengo mi ventaja.
También es interesante que en estos tiempos de agobio,
tengáis en cuenta, mocitas, la cuenta de vuestros novios.



QUÉDATE, LUNA LUNERA

 El cierzo sopla que sopla,
las nubes vienen y van,
no han salido los rebaños,
parece que va a nevar.
El otoño está pasando,
el invierno llega ya,
no se ven los gorrioncillos,
¿dónde se cobijarán?
Hoy saldrá la luna llena.
¿Qué buscas luna lunera?,
si el pastor no está en el prado
y las fuentes se han helado.
Si se han secado los lirios
y ya no cantan los grillos,
si pasa en silencio el río
y hasta el cielo está sombrío.
La escarcha brilla en el prado,
 sigue el cielo encapotado
y se ha secado la hierba,
¡Quédate, luna lunera!



QUIERO SER COMO LAS FLORES

 Quiero ser como las flores
que solo las mueve el viento,
vestirme de mil colores
y no tener sentimientos.

Quiero ser como las flores
que tienes en tu jardín,
verte cuando te paseas,
poder estar junto a ti.

Quiero ser como las flores
que viven contigo en casa,
y sentir la suave brisa
cuando se mueve tu falda.

Quiero ser como las flores
que no tienen pensamientos,
para no pensar en ti
y ser libre como el viento.

SIEMPRE CONTIGO
Cada letra de cada canción recuerda un poema.
Cada verso de cada poema recuerda un amor.
Cada niño dormido en su cuna recuerda un rosa.
Cada día de la primavera recuerda una flor.

Cada gota de lluvia sobre los cristales recuerda una ola.
Cada río que recorre el valle recuerda la mar.
Cada estrella que brilla en el cielo recuerda tus ojos.
Cada noche recuerda otro tiempo de felicidad.

Cada día que paso sin verte recuerdo tus besos.
Cada camino que voy recorriendo me recuerda a ti.
Cada día de lucha recuerdo tu voz en mi oído.
Cada día llevo tu recuerdo más dentro de mí.

COMO UN JILGUERO

Eres como el jilguero, alegre y cantarina;
tu voz es suave y fresca cascada cristalina.
Eres como la brisa de la fresca mañana,
como el rayo de luna que entra por mi ventana.

Eres como el cristal, frágil y transparente,
como el sol que me alumbra, como el agua corriente.
Eres pura y serena, tu piel es terciopelo,
eres mi misma vida, eres lo que más quiero.



MI DULCE CASTILLO
Es mi castillo de azúcar,
de chocolate sus puertas,
ventanas de caramelo
y el tejado de cerezas.

De cerezas confitadas
una a una cada teja,
los cristales son de azúcar
y las losetas de fresa.

Tiene mi dulce castillo
dos torres con sus almenas,
el puente de mazapán
y las murallas de almendras.

Mana una fuente de miel
que lleva a un río de nata,
luce arbolitos de menta
y farolas de naranja.

TE ESCAPAS COMO EL AGUA


No sé si ya me quieres, tan esquivo te muestras,
que no ves en mis ojos mil sombras de tristeza,
y te veo tan lejos… estando aquí, tan cerca.

Te escapas como el agua que llega en avenida,
te escondes en mis sueños y me encuentro perdida.
Despierto y no te veo y apareces de pronto,
y estoy tan aturdida que no sé lo que siento.

Siempre te vas y vuelves sin fijar un horario
y tu sombra se queda cual traje en el armario.

No me basta tu sombra, te quiero todo entero,
que tú me necesites, que mueras por mis besos,
y que te tenga fuera ya que te llevo dentro.

No quisiera quererte, odiarte no quisiera,
 y sentirme indiferente estando en tu presencia.
Que si te vas, no sufra; que si estás, no padezca,
que si dicen tu nombre mi alma no se estremezca.

Me inspiras al mirarte una inmensa ternura,
mi corazón se enciende en una gran locura.
Lo que por ti yo siento me está volviendo loca,
esta gran pesadilla la muerte me provoca.

COTILLAS
Los burros rebuznan y los perros ladran,
las personas cotillas hablan y hablan.
Todo lo quieren saber, todo y nada les importa,
se hacen las encontradizas y por todo te preguntan.

Que cómo está tu marido, que cómo están tus papás,
y hasta el dinero que ganas, si les quieres contestar.
Luego lo irán pregonando y todo lo aumentarán,
‘de buena tinta lo saben, se lo acaban de contar’.

El hijo de tal vecina anda detrás de una chica,
pero él no tiene una perra y ella dicen que es muy rica.
Y ese pobre ignorante ya debería saber,
que los ricos con los pobres, nunca se llevaron bien.

Y, ¡Dios mío!, ¡que fulana se acaba de separar!
y el marido de mengana sé donde la llevará.
Y te dicen convencidas de su propia dignidad,
aunque saben que ellas mismas se lo acaban de inventar.

Verás como todo es cierto, ya verás como es verdad,
¡si me lo dijo ella misma y por qué me iba a engañar!

INOCENCIA INFANTIL
Ya salí del baño, me puse el pijama,
ahora mamita, quiero ir a mi cama.

Dame un besito de buenas noches,
cuéntame el cuento que compré ayer;
cuando me duerma, dame otro beso;
cuando te vayas, arrópame.

Si me despierto con pesadillas,
porque la bruja salió del cuento,
¡ven otra vez!, ¡por favor, mamita!;
echa a la bruja y dame otro beso.

Si tengo miedo, dame un abrazo;
quédate un rato junto a mi cama
y enséñame esas poesías
que la abuelita te recitaba.

No quiero cuentos que me den miedo,
porque las brujas son siempre malas,
las poesías recitaremos.
Gracias, mamita, hasta mañana.




JUNTO AL RÍO

¿Te acuerdas de aquella tarde,
que sentados junto al río
bajo el gran sauce llorón,
descansábamos los dos
una tarde de domingo?

El agua bajaba queda,
sin atreverse a romper,
la paz y tranquilidad
 que reinaba por doquier.

Mi mano sobre tus hombros
acariciaba tu pelo,
y sin poder contenerme
 en la boca te di un beso.

No quisimos reprimirnos
y yo te atraje hacia mí,
y te llené con mil besos
 en tu boca de jazmín.

Se fue pasando la tarde
tan rápida como el viento,
y nuestro amor explotó
 cuando te di el primer beso.

Pasé la noche soñando
cuándo podría tenerte,
no podía imaginar
que no volvería a verte.

Al río voy todas las tardes
por si te veo llegar,
las tardes se hacen eternas
 y tú no vienes jamás.

Es tan grande mi tristeza
por no poderte olvidar,
que como el sauce llorón
 también me pongo a llorar

PARA MI NIÑO 
Para mi niño chiquito, nanita, nanita, nana
 para mi niño bonito que ha robado mi alma.
Mi niño me robó el alma, la calma y el corazón,
y ya que tanto le quiero, yo le doy todo mi amor.
Duerme, que un Ángel vela, lucero mío,
que calle la campana y el agua del río,
a la nana nanita, para mi niño,
que seas muy feliz, siempre cariño.
 


¿DÓNDE ESTÁ EL NIÑO JESÚS?

La estrella de Belén está desorientada,
y los tres reyes magos no saben dónde buscarla.
Melchor busca por el Norte
Baltasar por Sur y Este y Gaspar por el Oeste,
mas la estrella de Belén por ningún sitio aparece.
¿Dónde está el Niño Jesús?, se pregunta el rey Gaspar,
si la estrella no nos guía, no se le podrá encontrar.
El rey Melchor pensativo al Cielo pide consejo,
porque el camino a seguir con la estrella lo perdieron.
Nubecillas traviesas están saltando
jugando al escondite, pasan el rato,
Baltasar las ha visto y está tranquilo
ya sabe que la estrella se ha escondido.

Jugando todas juntas pasa el tiempo volando
y los Magos de Oriente se están impacientando.
Mas un Ángel del Cielo ha aparecido,
y a la estrella le pide que siga su camino.

Así los Reyes Magos llegan hasta el Portal
y al Niño de Belén encuentran sin dudar.

HERMANITOS TRAVIESOS
Mamá nos dio dinero para comprar seis huevos,
nosotros lo gastamos en caramelos.
Entramos al corral, buscamos un nidal,
seis huevos le quitamos y a casa los llevamos.

No eran frescos los huevos, todos estaban hueros,
mamá se fue a la tienda y riñó con la tendera.
Después se fue al corral y supo la verdad,
la clueca en su nidal tenia la mitad.

Nos cogió de las orejas y nos llevó a la tienda,
a pedirle perdón a la buena tendera.
Luego nos llevó a casa y nos dejó sin comida,
por quitarle los huevos a la pobre gallina.
Cuando papá lo supo, también nos regañó,
y durante dos meses la paga nos quitó.

PINTURILLAS
Con mis pinturillas yo pinto una casa.
El tejado rojo, verdes las ventanas,
pongo los cristales y no les pinto nada.

Las puertas azules, blanca la fachada,
y la chimenea, ¡muy alta, muy alta!,
que se vaya el humo hasta la montaña.
¡Que no se me ensucie, mi casita blanca!

CAMBIO DE PAPELES
Te cambio mi caracola por tu caballito de mar,
y mi varita de hada por tus canicas de cristal.
Tu caballo de madera por mi muñequita rubia,
y mi muñeca de trapo por tu trenecito a pilas.

Tus soldaditos de plomo por mis cuatro barriguitas,
y tus tanques y camiones por mi linda cocinita.
Tus barquitos de papel por todas mis pajaritas,
y mis cromos de la palma, por los de tus futbolistas.

Tu camiseta azulada por mi camiseta rosa,
tus zapatillas azules por mis zapatillas rojas.
Que más dará que nosotros, seamos chicas o chicos,
si todos somos personas y lo demás, da lo mismo.

SOLO EN EL MUNDO
Tú vives sólo por ti,
por ti, vivo solo yo,
tú mueres sólo por ti,
por ti, muero solo yo.
Diferencia de matices
nos diferencia a los dos,
tú sólo vives por ti,
por ti, muero solo yo.
 
¡VIVA LA IGUALDAD!
En el pueblo de Mieldulce provincia de Osogoloso
tienen costumbres curiosas que llaman nuestra atención.
Con nombres originales y apellidos peculiares,
ellos en la gran comarca son dignos de admiración.
Dicen que hombres y mujeres todos nacimos iguales,
y por causas naturales, además somos mortales.
A todos llaman hermanos los buenos osogolosanos,
gentes buenas y prudentes, de su trabajo pendientes.
Hablando de la igualdad, aquí bien pudiera ser,
que los Miembros y las Miembras,
Membrillos puedan tener,
Y es muy posible,
que de Pastos y Pastas nazcan Pastillas,
y de Ceros y Ceras nazcan Cerillas.
Igualmente de Pasos y de Pasas, nacen Pasillos,
y de Bolos y Bolas nacen Bolillos.
Y seguramente los Cepos y las Cepas tienen Cepillos,
y los Picos y Picas tienen Piquillos.
Y de casta le viene al galgo,
aquí nacen Castillos, de Castas y de Castos.

En este pueblo especial, atípico e ingenioso,
nacen los niños felices, inteligentes y hermosos.
 


TU BESO
Tu beso me supo a miel
y a mermelada de fresa,
y como una borrachera
se me subió a la cabeza.

Y del mareo que tengo
en una nube me hallo,
y no sé si voy o vengo,
tampoco si subo o bajo.

Y veo como en un sueño
tu silueta reflejada,
tú me miras sorprendida,
yo no puedo hablar palabra.

¿Será que te veo doble?
Pues yo, vino no he bebido,
ni ningún otro licor,
pero el beso que me has dado
ha sido como el alcohol.

Y tengo necesidad
de que me beses, amor,
porque creo que yo tengo
a tus besos adicción.

¡NUESTRA PESETA!

La rubia Peseta inquieta y veleta,
va de mano en mano sin ningún pudor,
es muy arriesgada, no le teme a nada,
se enfrenta a la vida con mucho valor.
Todos la persiguen, todos la desean,
los pobres y ricos ansiosos la esperan.
Va de casa en casa, entra sin llamar;
si alguien la desprecia se vuelve a marchar.
¡Que por interés te quieren!, bien lo decía el refrán,
caprichosa y sin reparos, con el más rico se va.
La codiciada Peseta, de cobre, níquel, papel o plata,
puede ser sin pretenderlo grande, pequeña, cara o barata.
Con virtudes y defectos, cal y arena, sombra y luz,
orgullosa y divertida muestra su cara y su cruz.
Es traviesa y pizpireta, se esconde en cualquier bolsillo,
y por ella baila el perro, desde un tango a un fandanguillo.
Entra en los salones de reyes y nobles,
la cuenta y recuenta el avaricioso,
por favor la pide la gente más pobre
y su falta enfada al hombre envidioso.
Baila sobre el mostrador de cualquier bar o taberna,
escapa con rapidez y corre sin pies ni piernas.
Vuela bien acompañada a países extranjeros
y le da la bienvenida gente con mucho dinero.
Ella siempre está presente en las ciudades y pueblos,
quien no la tiene no gana, ni en el amor, ni en el juego.
Gasta sin tino el derrochador,
como una hormiguita guarda el ahorrador.
Nuestra elegante Peseta con los años ha cambiado:
ayer rubia, hoy plateada y menudita ha quedado.
¡Tan coqueta y distinguida! ¡Tan querida y respetada!
se quedó sin pretendientes cuando menos lo esperaba.
Ignorada y dolorida hacia el abismo ha rodado,
ha perdido su valor y sin piedad le han echado.
Se fue la buena Peseta. ¡Quién sabe si volverá!,
ahora es el Euro quien manda ¡Sabe Dios qué pasará!
El señor Euro no sabe que nuestra humilde Peseta
será siempre recordada y la tendremos en cuenta.
OCTUBRE – 2009

MI VECINITA
Tiene mi vecinita, ¡olé salero!,
las puntillas de encaje y mucho dinero.
Cumple dieciséis años y es buena moza,
morenita de cara y jacarandosa.

Yo desde mi ventana veo su puerta
y paso vigilante las horas muertas.
Cuando sale la niña, salgo tras ella,
aunque sea de lejos, me gusta verla.

BUSCANDO AMIGOS
Si buscando un tesoro, encuentras un amigo,
no busques más tesoros.
Si un “pirata” te roba el corazón,
no se lo niegues.
Si comiendo cerezas, van enredadas,
ten cuidado, entre las buenas puede haber malas.
Si vas buscando el sol y una nube lo tapa,
no desesperes, sigue avanzando.
Si en un campo siembras trigo
los cardos pueden nacer,
pero… si le siembras cardos,
¿qué otra cosa puede haber?

¡QUÉ PENA DAN!
Ya verán lo que se dice por los corros y corrillos,
que han pillado a don Fulano con la mano en el bolsillo.
¿Con la mano en el bolsillo? Pues eso es lo más normal,
pero en el bolsillo de otro no queda tan natural.

¡Es por esto de la crisis! ¡La crisis de los banqueros!
que andan llorando los pobres, porque no tienen dinero.
¡Pobrecitos! ¡Si dan pena! ¡No podrán cobrar su sueldo!
Pues nada, que se lo pidan a quien está en el gobierno.

¿Al gobierno? Vaya chollo, yo también lo pediré,
para pagar la hipoteca, me vendrá la mar de bien.
Pero ahora que lo pienso, ¡qué va a tener el gobierno,
si con esto de la crisis piden hasta los banqueros!

Que la gente que les debe está de lo más morosa.
¡Han perdido sus trabajos y no buscan otra cosa!
Y se quejan los banqueros de tener muchos deberes.
¡Pobrecitos! ¡Si dan pena! ¡Trabajan más de lo que pueden!

Tienen que dar hipotecas, han de pagar sus terrenos,
hacer comidas de empresa, ¡y tienen que cobrar sus sueldos!
Año 2009

SIEMPRE HAY UN CAMINO

Siempre hay un camino
donde los mares se cruzan.
Por el que ha salido el sol,
por donde brilla la luna.

Donde se escriben los versos,
donde recita un poeta,
donde cantan los jilgueros,
donde un coro nos deleita.

Donde ha nacido un niño,
donde la madre lo arrulla,
donde le canta una nana,
donde con besos lo acuna.

Donde florecen las rosas,
donde un río nos refresca.
Siempre habrá un camino,
para que brille tu estrella.
 


NO SUFRAS POR AMOR
Alma mía, no me llores
por una desilusión,
los pequeños desamores
hieren siempre el corazón.

Con el paso de los años,
(verás que tengo razón)
a fuerza de desengaños
se hace duro el corazón.

Han de llamar a tu puerta
amores que tú desprecies,
y verás pasar de largo
otros que a ti te apetecen.

No sufras nunca por ello
que no merece la pena,
el amor ya llegará
y no te darás ni cuenta.


PARA QUÉ
Para qué queremos todo
si no nos sirve de nada,
nos matamos por dos duros
y por dos duros nos matan.

Si desaparece el sol
tras de las altas montañas,
si los sueños nos desvelan
soñando en la madrugada.

Si la luna se nos pierde
cuando llega la alborada,
si la vida es soledad
en la algarabía tanta.

Si la muerte nos acecha
a todos cada mañana.
Para qué queremos todo,
si no nos sirve de nada.


DANZAMOS AL SON DEL PANDERO
Bailando danzas burgalesas y traje típico
En la sangre llevamos la música,
danzamos al son del pandero,
sembramos cariño allá donde vamos
y lo recogemos en el mundo entero.
Al cielo tenemos por techo,
sobre el santo suelo juntos despertamos,
al sol lo tenemos como nuestro guía,
la luna en la noche nos sirve de faro.
Somos gente nómada sin destino fijo,
el rumbo lo marca el amanecer,
nuestra gloría es vernos bailar cada día,
nuestro sufrimiento será padecer…
el gélido invierno en nuestros carromatos,
el ardiente verano quemando la piel.
Todo lo pasamos con gran alegría
si un gran aplauso nos llega después.

MAÑANA SERÁ OTRO DÍA
Es la una de la madrugada
y estoy echa una birria.
Así y todo, me quiero.
Mañana será otro día.


LA BOLA ASESINA
Estaba una pitonisa con su bola en el salón,
a la puerta le llamaron, ella se asomó al balcón.
En la puerta está una chica diciendo: “¡Abra, por favor!,
que venga con mucha prisa, me dice mi corazón.
Con otro, ayer por la tarde, de caza se fue mi amor,
son las diez de la mañana y mi amor aún no llegó”.

“Sube, sube, muchachita, que lo vamos a mirar,
a la bola se pregunta y enseguida nos dirá”.

A la bola preguntaron y pronto les contestó
que el marido de la chica, no era ningún cazador.
No llevaba la escopeta, ni cartuchos, ni zurrón,
durmió con la pitonisa y está cerca del salón.

Nerviosa la pitonisa, irritada contestó,
“¡la bola se ha vuelto loca!”, y la tiró por el balcón.

El marido de la chica, que oyó la conversación,
se vistió con mucha prisa y de la casa se marchó.
En el preciso momento en que la bola cayó,
ha salido por la puerta y un fuerte grito se oyó.

Al oír el fuerte grito se asomaron al balcón
y vieron que el pobre chico muerto en la acera quedó.

Ya llega la policía, les toma declaración
y dice la pitonisa: “Yo no he sido, no señor;
la asesina fue la bola que salió por el balcón,
yo no he tenido la culpa, ni conozco a ese señor”.

El comisario le escucha, con muchísima atención,
nunca hubiera imaginado verse en esta situación.
Todos miran a la bola, llenos de preocupación.
Finalmente el comisario dice con indignación:
“Arrestemos a la bola y al cuartelillo vayamos,
hallaremos al culpable si a la bola preguntamos”.
Aquí se acaba la historia de nuestra bola asesina.
¡Cuanto listillo anda suelto, igual que la pitonisa!

EL NIÑO DE BELEN

El joven pastor llevó las ovejas hasta su redil,
es la Nochebuena y el buen pastorcillo no puede dormir.
¿Qué estará pasando que hay tanto jaleo?
Aunque lo está viendo no puede creerlo.
Todos los pastores están en la calle,
viendo con asombro como llega un Ángel.
El Ángel Bendito les está anunciando
que Dios hecho niño del Cielo ha bajado.
Una gran estrella guía su camino,
y en Belén encuentran al Niño Divino.
 

EL CABALLITO CON ALAS

Ayer pinté en mi cuaderno
dos árboles y una casa,
a mi perrito Marcelo
y un caballito con alas.

Cuando yo tenía sueño
mamá me llevó a la cama,
y soñé con mi perrito,
los árboles y la casa.

Y vi como el caballito
al viento abría sus alas,
y se elevaba muy alto
y volando se marchaba.

He buscado en mi cuaderno
al despertarme esta mañana.
Allí seguía mi perrito,
los árboles y la casa.
¡Y no estaba en mi cuaderno
el caballito con alas!

SI HABLASEN LOS CASTILLOS
¡Si  hablasen los castillos, qué contarían!
¡Son tantas las historias
de León y Castilla!

De reyes y vasallos, de coraje y valor,
de batallas ganadas
en Castilla y León.
Son nueve las provincias uniendo su belleza,
como los eslabones de
 una inmensa cadena.

Es tierra de montañas, de acueductos y ríos,
de páramos y valles,
 de amapolas y trigos.

Es tierra hospitalaria, sencilla y generosa,
es noble y desprendida,
magnífica y hermosa.

Donde vive la gracia de sus mujeres,
donde los hombres llevan
viejos laureles.

Son sus nueve provincias, nueve historias gloriosas.
Nueve estrellas que lucen
 sus gestas orgullosas.

DIBÚJAME
Dibújame en tu mirada, guárdame en tu corazón,
no te olvides de la historia
que ha nacido entre tú y yo.

Dibújame y no consientas que salga de tu memoria,
si tu corazón no miente,
juntos haremos historia.

Dibújame en tu retina, de arriba abajo, de abajo arriba,
para que si vuelas alto,
no pierdas la perspectiva.

Dibújame entre tus labios, vuela cercano a mi boca,
cual mariposa irisada
posándose en una rosa.

Si pierdes la perspectiva porque tan lejos volaste,
vuelve de nuevo a la tierra,
mal rayo puede alcanzarte.

Entre tu boca y la mía, los siglos pueden pasar.
Perdimos la perspectiva
y pasó una eternidad.


FRÍO HASTA EN EL ALMA
 ¡Ay, Señor, qué maravilla!,
dice la buena Tomasa
dando fuego a las astillas.

¡Que felicidad, Señor!,
en estos días de enero,
que gustito da el calor.

¡Tengo un hambre que me muero,
pensando en las cosas buenas
que cuecen en el puchero!

¡Dios mío, que bendición,
ver el pan sobre la mesa
y el vinillo en el porrón!

¿Y tú, qué opinas, marido?
¿Yo? ¡Nada!
Quiero comer ahora mismo.


SE FUE LA NIÑA RUBIA
Ya se fue la niña rubia,
mi vecinita de puerta,
la niña de grandes ojos,
la niña de largas trenzas.
Qué guapa estaba la niña
con su faldita escocesa,
con su chaquetita blanca,
con su melenita suelta.
Se fue un día de mayo,
mañana de primavera,
y yo me quedé muy triste,
quizá no volviera a verla.
Y volvió un día de fiesta
con su carita morena,
me saludó con un beso
tan alegre y tan risueña.
Qué guapa estaba la niña,
mi vecinita de puerta.
Por aquel feliz encuentro
todo mereció la pena.

DÍA DE LOS ENAMORADOS

Quitemos los relojes,
cerremos las persianas,
que quiero estar contigo
este fin de semana.
Echemos leña al fuego,
calentemos la casa,
que quiero estar contigo
este fin de semana.
No salgamos al campo,
¡déjate de la playa!,
yo quiero estar contigo
este fin de semana.
Deja que nazca el trigo,
que crezca la cebada,
yo quiero estar contigo
este fin de semana.
Deja que pase el tiempo,
deja que nos amemos,
que estando tú conmigo,
el tiempo es lo de menos.

PELEAS DE NOVIOS
Chico----------Dices que tienes dos yeguas
y sólo tienes una burra,
para engañar a los chicos
te vas haciendo la chula.

Chica----------Dices que ganas mil euros
y sé que son ciento veinte,
para hacerte el importante
vas engañando a la gente.

Chico----------Dices que tienes cien pavos
y sólo son diez gallinas,
dices que comes besugo
y tu casa huele a sardinas.

Chica----------Presumes de una gran casa
y sólo tienes un chamizo,
dices que comes jamones
y no tienes ni chorizos.

Chico----------Yo ya no te quiero
por ser mentirosa,
busca a quien te crea
y no seas chismosa.

Chica----------Tú eres un celoso
y tampoco te quiero,
porque no eres guapo
ni tienes dinero.
  
Chico----------Los dos somos pobres
y los dos pecamos,
y, ¿qué te parece
si nos perdonamos?

Chica----------Juntamos mi burra
y mis diez gallinas,
vamos a tu chamizo
y comemos sardinas.

Chico----------Con mis ciento veinte euros
ahorrando un poquito,
tendremos muy pronto
otro borriquito.


CAMPOS DE TRIGO
Cuando voy por el campo
viendo los trigos,
recuerdo el pan sabroso
que disfrutamos de niños.
Nostalgia y añoranza
de aquel pan exquisito,
con amor y trabajo
sembrado y recogido.
Amasándolo en casa
las manos artesanas,
con amoroso mimo
de las madres y hermanas.
El buen fruto dorado
de las bellas espigas,
cosechado en las eras
los días de la trilla.
Y luego convertido
en polvo, blanca harina,
triturado en molino
como lluvia divina.

CORRE CABALLO BONITO
Los cascos de mi caballo
sacan chispas en el suelo;
corre, corre, caballito,
que por verla yo me muero.

Corre caballito, corre,
que muy pronto llegaremos,
y yo me muero por verla,
que hace un mes que no la veo.

A mí me espera una niña
para llenarme de besos,
tú tendrás en el pesebre
el buen grano del granero.

Corre, caballo bonito,
que ya llegamos al pueblo,
iremos hasta su casa
y el premio recibiremos.


¿ES NUESTRA AMIGA LA LUNA?
ENFRENTE DE MI VENTANA




¡Mamá, la luna nos sigue!,
¡mamá, nos sigue la luna!
si me vuelvo para verla
saca la lengua y me burla.

¡Mamá, nos sigue la luna!,
¡mamá, la luna nos sigue!
si yo la vuelvo a mirar
me guiña un ojo y sonríe.

Mamá, ¿qué quiere la luna
que no deja de mirarme?
Si me escondo, ella se esconde
y cuando salgo, ella sale.

Mamá, ¿es nuestra amiga la luna?,
pues cuando entramos en casa,
ella se queda parada
enfrente de mi ventana.

TODA UNA MUJER
No me reconocerás
cuando me vuelvas a ver,
la persona que tú buscas,
ya no es la niña de ayer.

¿Recuerdas cuando decías
que no me ibas a querer,
hasta verme convertida
en una hermosa mujer?

Yo siempre lo he recordado,
y me acabo de enterar
que eres un hombre casado,
no me supiste esperar.

Que te vaya muy bonito,
y cuando me quieras ver,
piensa en la niña bonita
que ya es toda una mujer.

CARTA DE UN PRESO
Si el viento es favorable, se oyen los trinos
de las aves que cantan en la arboleda,
el olor de las rosas y los claveles;
si el viento es favorable, hasta aquí llega.
Pajaritos que cantan libres de penas,
flores que crecen libres en los jardines,
tras las rejas me llegan vuestros anhelos
y en sus alas los traen los querubines.
Tras las rejas espero que pase el tiempo,
tras las rejas espero la libertad,
tras las rejas se oye silbar el viento,
y acompaña mis días la soledad,
En la trena me encuentro por mi desvío,
en una encrucijada triste y sombría;
si el viento llega y sopla a favor mío,
saldré de esta prisión en pocos días.
Quiero oír a las aves en la arboleda
y ver las bellas flores en los jardines,
quiero sentir el viento sobre mi rostro
y quiero ver la cara a los querubines.
El sol que nace y muere en el mismo día,
y en el mar a las olas que van y vienen,
y al pastor en el campo con su rebaño,
que cantando canciones el día entretiene.
Quiero la libertad, ya llega el día,
libre, como la luna que al patio asoma,
libre, como las golondrinas en primavera,
libre, como las gaviotas y las palomas.
Quiero ser libre al fin, porque mi sueño
es, desde que estoy preso, que llegue el día
de tener a mi niño entre mis brazos
y abrazar libremente a la madre mía.

ESTANDO CONMIGO MISMA
Estando conmigo misma
pensando en mis pensamientos,
sabiendo lo que sabía, quise detener el tiempo.
Encaré mi mejor cara
y queriendo lo que quiero,
un espejismo en mi espejo no reflejó mi reflejo.
Coronada sin corona,
laureada sin laurel,
el tiempo marca su tiempo, mi tiempo se va con él.

APRENDEMOS LAS LETRAS
Yo quiero aprender las letras,
mi papá me las enseña,
y me dice que por A
empiezan las ‘azucenas’.

Me enseña que ‘borriquito’
empieza con letra B
y si no me las aprendo
un borriquito seré.

Tercera es la letra C,
con ella empieza ‘cordero’,
y también las ‘cucharillas’
para el café que yo quiero.

Un dulce me da papá,
he aprendido ya tres,
y ya sé que ‘dedo’ y ‘dado’
empiezan con letra D.
  


MI VAQUITA GALANA
Es mi vaquita Galana
entre todas la más mansa,
y va con el vaquerillo
a pastar por la mañana.
Van las vacas a la fuente,
mi vaquita va con ellas,
tiene el andar reposado
y un lunar en la cabeza.
Con el vaquero a los prados
qué tranquila va Galana.
¡Qué contenta por la tarde
mi vaquita vuelve a casa!
Ella conoce mi voz,
yo le llamo, ¡mi Galana!
y le ofrezco de mi mano
una jugosa manzana.
Yo le ordeño cada noche
sus ubres como la plata;
sus ubres llenas, colmadas,
de su rica leche blanca.
Cuando acabe le pondré
entre el heno otra manzana.

YA NO TE ESPERO
La tarde se apaga y ya no te espero,
yo que te esperaba recordando versos…
Busco el horizonte lejano e inmenso
y las sombras traen perfiles ya muertos.

Sobre mi nostalgia y mis pensamientos
en la tibia noche brillan los luceros.
De nuevo mis pasos, vuelven al sendero,
que me vio llegando buscando tus besos.

Y ya no te espero.
Yo que te esperaba, recordando versos…
Estarás conmigo tan sólo en mis sueños.

OS ECHO DE MENOS
 Familia y amigos,
calles de mi pueblo,
juegos de mi infancia,
os echo de menos.
El cielo de julio,
la luna de enero,
los campos y valles,
las lomas y cerros.
¡Cómo os añoro!
¡Cómo os recuerdo!

ADIÓS
Carta perfumada y triste
en mi mano temblorosa,
me traes un adiós tan frío
que acuden hasta mis ojos
mil lágrimas silenciosas.

Notas de un amor pasado
perdido sin remisión,
notas de un canto entonado
que siempre estará guardado
dentro de mi corazón.

Joya de amor maltratado
es un amor malquerido,
poquito a poco se apaga
y como una vela encendida
se extingue sin hacer ruido.

A MI QUERIDO SAUCE

Si vencido me ves por mis penurias,
no pienses que otros días así estuve,
mil nidos y mil trinos yo contuve,
mil vidas y mil aves protegidas.

Sobre mis ramas se posaron tanto
mariposas e insectos coloridos,
enamorados los pájaros unidos
en mis nidos cantaron dulce canto.

Campesinos cansados del trabajo
llegaron hasta mi tronco a descansar,
parejitas y niñas pudorosas
de dulces sueños pudieron disfrutar.
Mis raíces recias y juveniles
hacia el cielo me supieron elevar.

PROMETO
Prometo seducirte como a un niño,
y llevarte conmigo hasta mis redes,
envolverte en mi capullo de cariño
y en mi tela de seda, tú te quedes.

Gusanito de seda hasta el confín,
seré contigo, hasta que mariposas,
los dos juntos con alas vaporosas
lleguemos al otro lado del jardín.

En nuestra morera solos con amor
seguiremos tejiendo otros colores,
haciendo de la vida mil amores.

Como abejitas libando en cada flor
a su colmena día a día vuelven,
y en dulcísima miel su polen vuelven.

PESARES
En la vida pasan trenes
que solemos despreciar;
con el correr de los años,
ya llenos de desengaños,
volvemos a recordar.

La juventud se presenta
llena de risas y amores,
plena de  felicidad,
y aunque haya oscuridad,
sólo se ven los colores.

Pasamos con prontitud
lo que nos trae la vida;
si llega la ingratitud
perderemos la salud
si no encontramos salida.

HOY TENGO GANAS DE HABLAR
Hoy tengo ganas de hablar…
y estoy sola,
tengo lápiz y papel,
escribiré alguna cosa.
Hay veces que estoy muy triste,
porque no tengo salud,
a estas niñas de mis ojos
ya les falta mucha luz.
Gracias al papel y lápiz
yo me puedo desahogar,
y siempre que tengo penas,
con ellos me pongo a hablar.
También son mis alegrías
las que puedo transmitir,
y según lo que yo cuente,
me puedo sentir feliz.
Es el papel mi confidente,
pero aunque no puede hablar,
cuando yo me hago preguntas,
él me suele contestar.
MAYO 2010

MÍO CID
Cabalga el Cid en su destierro
perdido por los caminos,
buscando comida y agua
va en pos de incierto destino.

Escucha una canción mora
y espoleando a su caballo,
corriendo a todo galope
va atravesando los campos.


–Corre, Babieca, no pares,
que en aquella fortaleza,
si la vista no me engaña,
podremos reponer fuerzas.
El rey Alfonso, mi señor,
mi lealtad pone a prueba,
y de que siempre fui fiel
un día le daré cuenta.
A nosotros, mientras tanto,
nos quedan duras jornadas,
mas si al castillo llegamos
pueden sernos mas livianas.

El Cid corre esperanzado
y en su triste desvarío,
lo que creyó fortaleza
tan sólo fue un espejismo.

Y la bella canción mora
que escuchaba en su delirio,
no fue sino en su cabeza
inmerso en su desatino.

Ya atraviesa una loma,
ya llega a un verde valle,
la gente le ve pasar,
nadie se presta a ayudarle.

–Por favor, mi buena gente;
por favor, un poco de agua,
si mi caballo no bebe,
moriremos en campaña.

A las mujeres aflige,
los hombres de él se apartan,
y una niña va a su encuentro
con una jarrita de agua.

–Beba usted, mi buen señor,
que en esta bendita casa,
hoy no se le puede dar
ni comida ni más agua,
que si mi rey lo supiera
a mis padres castigara.
Detrás de esa parda loma
hay una fuente muy fría,
puede beber su caballo
aunque el agua sale turbia.

Después de darle mil gracias,
va a buscar la turbia fuente,
el caballo esta sediento
y la encuentra fácilmente.
  
–Bebe tranquilo, Babieca,
y luego descansaremos,
que en estos pueblos perdidos
ninguna prisa tenemos.

Pero allá en la lejanía,
un castillo se divisa,
el Cid en guardia se pone
por si es gente enemiga.

Da galope a su caballo,
su Tizona desenvaina,
reluciente como el sol
preparando la batalla.

No temas nada, buen Cid,
ve al castillo confiado,
que la gente que lo guarda
son todos buenos cristianos.
Todos ellos buena gente,
todos ellos castrillanos.

En homenaje a mi pueblo Castil de Carrias 
(Castrillo) y su castillo o fortaleza.
 



¿QUIÉN ARRANCÓ NUESTRAS FLORES?
¿Quién ha abierto nuestras puertas?
¿Quién arrancó nuestras flores?
¿Quién robó nuestros recuerdos
y nos dejó sinsabores?
¿Quién quiso borrar la luna?
¿Quién osó apagar el sol?
¿Quién puso puertas al campo?
¿Quién dentro, al viento encerró?
Nunca fue esclavo mi pueblo,
vive airoso en una loma,
torrente de luz y fuego
estalla al nacer la aurora.
No hay montañas que lo arropen,
ni bosques que lo den sombra,
abierto a los cuatro vientos
mi pueblo radiante asoma,
y los cuatro, cual verdugos,
sin tener piedad lo azotan.
Por fuerte que sople el viento,
por mal que vayan las cosas,
aunque cien años viviera,
Castrillo, pervivirá en mi memoria.

ALAS DE MARIPOSA
 Te veo en mi espejo
danzando sobre mi pelo,
revoloteando cerca de mis labios,
entrando en mi corazón de calabaza.
Como un ladrón sin escrúpulos
te adueñaste de mi alma,
y me encuentro como un niño
comiendo de tu mano,
durmiendo bajo tus alas,
llorando sobre tu hombro,
sin fe, sin calor, sin calma.
Apremiante e impulsivo
me hablas con autoridad,
apuntando con tu dedo acusador,
te intuyo en la oscuridad.
Sube, baja, corre, vuela, vete pronto.
Yo me digo… No te apures,
ve tranquila, ¡quieta, calma!
Arrebatarás mis sueños, pero nunca…
¡nunca, te llevarás mi esperanza!

LOS PUEBLOS DESHABITADOS
Se ven casas derruídas por todas partes
Son pueblos tristes, los pueblos deshabitados,
dejados de la mano de Dios y de sus antiguos habitantes.
Son pueblos mudos, olvidados, medio muertos,
que muchos los visitan, pero nadie llega para quedarse.
Están completamente solos,
y su pena de huérfanos
cala en las noches sin luna,
en lo más profundo de los huesos del cementerio.
Huesos, que ni huesos son.
Con el paso de los años se convirtieron en polvo,
y con el viento,
junto a la tierra y las hojas muertas
salen al camino,
por si pasara cualquier perro vagabundo
y en su huida,
transportados a diferentes lugares
por la magia de la primavera,
volver a ser de nuevo y para siempre, tierra fértil.
FIN
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Sobre mi nostalgia y mis pensamientos,
en la tibia noche brillan los luceros.

FIN DEL SEGUNDO LIBRO






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