jueves, 19 de mayo de 2016

LAS NUECES

OTRO ESTUPENDO ANUNCIO DE YAHOO, ME ENCANTA.
GRACIAS POR ENSEÑARNOS TANTAS COSAS
El consumo habitual de nueces ¡no engorda! y disminuye el colesterol



 
Comprobado: comer nueces tiene un efecto mínimo sobre el peso corporal, y los niveles de triglicéridos y colesterol HDL, pero en cambio, sí que disminuye los niveles de colesterol LDL (el malo).Así lo asegura una investigación del Hospital Clínic de Barcelona y la Universidad Loma Linda (Estados Unidos), que ha demostrado que su consumo diario puede ayudar a tener un envejecimiento saludable, ya que tiene un impacto positivo de los niveles de colesterol sin que conlleve un aumento de peso.

Así se desprende del estudio ‘Nueces y envejecimiento saludables’ (WAHA, en sus siglas en inglés), según el cual este alimento resulta beneficioso frente a aquellos problemas de salud asociados a la edad.
“Dado que las nueces son un alimento calórico, una preocupación constante ha sido si su consumo a largo plazo podría asociarse a un aumento de peso”, reconoce Emilio Ros, del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Clínic y uno de los autores del estudio, cuyos primeros datos se basaron en el consumo diario de nueces durante un año.
En ese periodo, 707 adultos mayores de 65 años fueron divididos en dos grupos y uno de ellos debía incorporar a su alimentación una dosis diaria de nueces que supusiera al menos el 15 por ciento de su ingesta calórica. El otro grupo se limitó a seguir su dieta habitual sin estos frutos secos.
Después de un año, el estudio ha demostrado que ambas dietas tenían un efecto mínimo sobre el peso corporal y los niveles de triglicéridos y colesterol HDL. Sin embargo, en los participantes que siguieron la dieta con nueces sufrieron una reducción significativa de su colesterol LDL, en comparación con el grupo control.
Además, según cuenta el propio autor, puede que se descubran otros posibles beneficios del consumo de nueces para la salud: “A medida que continuemos el estudio veremos si el consumo de nueces puede afectar, entre otros factores, al deterioro cognitivo y la degeneración macular relacionada con la edad, de los principales problemas de salud a esas edades”.
De hecho, junto a este trabajo en San Diego se presentarán otras investigaciones que demuestran que las nueces también pueden tener importantes beneficios para la salud, incluyendo la flora bacteriana del intestino, el hambre, la saciedad o la salud metabólica.
En el caso de los problemas intestinales, un reciente estudio del Servicio de Investigación Agrícola del Departamento de Agricultura de Estados Unidos ha analizado si los beneficios cardiovasculares de las nueces pueden a su vez estar relacionados con una mejor salud intestinal, y vieron que con una ración diaria de unos 42 gramos afecta de forma significativo a la flora bacteriana y resulta beneficioso para reducir la inflamación y el colesterol.
Por otro lado, por primera vez investigadores de la Universidad de Georgia (Estados Unidos) han demostrado que el consumo diario de algunos tipos de grasa puede alterar las respuestas del apetito a largo plazo, tales como el hambre y la saciedad, según los resultados de un pequeño estudio con 18 participantes.

viernes, 6 de mayo de 2016

SABOR A MI TIERRA

Grupos de danzas burgalesas y vascas

SABOR  A MI TIERRA
Ha llegado el día de nuestros patronos,
San Pedro y San Pablo llegó un año más,
la fiesta de Burgos y los Burgaleses
nuestro centro en Bilbao, lo va a celebrar  
El centro Burgalés se viste de fiesta,
sal a la ventana y verás pasar
la música alegre de nuestro terruño,
verás a su gente que orgullosa va.
Unidos a coro vamos cantando
al son de la dulzaina y el tamboril,
festejando a nuestro pueblo y nuestras raíces,
deseando el momento, de regresar allí.
Somos castellanos de nacimiento,
somos burgaleses de corazón,
Burgos “Cabeza de Castilla”,
insigne pasado de nuestra región.
Salimos un día buscando venturas
dejamos familia, anhelos y pan.
en Vizcaya encontramos nuestro porvenir
trabajando juntos con gusto y afán.
Ellos nos abrieron sus brazos generosos
y unidos labramos un firme pilar,
fue duro el camino lleno de recuerdos
de la amada tierra y de nuestra ciudad.
Un día sin duda a ella tornaremos
volviendo al amparo del antiguo hogar,
querido, añorado, jamás olvidado,
buscando el sosiego, la dicha y la paz.
            IRENE SÁEZ

lunes, 2 de mayo de 2016

QUÉ COSAS




 Los que nacimos antes de los 50, en aquellos pueblos tan lejanos de la capital, solo veíamos algún coche de vez en cuando, nos faltaban buenas escuelas y otras muchas cosas. No nos faltaba la comida, pero no teníamos caprichos. Podíamos ir con las zapatillas agujereadas pero teníamos carros, mulas y animales para trabajar en el campo. Conocíamos muchas plantas y muchos árboles. No nos hacían falta juguetes, jugábamos mucho con los otros niños en la calle y lo pasábamos estupendamente. Pero claro, a la capital solo se iba al hospital, en caso de enfermedad grave o cuestiones burocráticas. A los niños, como mucho, nos llevaban a comprarnos calzado o ropa a otros pueblos más importantes que los nuestros y veíamos el tren y más coches desde lejos, pero entonces ir a la capital  era un poco especial y claro, en nuestra primera vez todo nos llamaba la atención, ¡había tantas cosas bonitas! No nos extraña, que ahora con la crisis haya gente que ande un poco mal, a nosotros nos enseñaron a ahorrar y a guardar todo (por si acaso), y a veces guardamos demasiadas cosas, que creo que nunca usaremos. Me da un poco de rabia que digan que muchos niños no tienen juguetes, ¡que falta les hace! Nosotros con una caja de zapatos y una cuerda haciamos un camión que era capaz de correr todo lo que nos daban de sí las piernas, otras veces el abuelo manitas te hacía una carretilla con cuatro tablas viejas. Cuando jugabamos a las casitas, con la flor del saúco teníamos sopa de estrellitas, café con otras plantas, con una tiza o una piedra blanca, hacíamos una buena harina,  sal o azucar y con un trozo de teja un estupendo pimentón; los platos podían ser trozos de platos rotos que siempre encontrábamos por los "serenos" y que podíamos guardar en cualquier rincón para otro día. Pero juguetes no tuvimos ninguno, ni paga, ni un pobre triciclo, ni bici; solo una pizarrilla y un triste cuaderno en el que solo escribíamos las cosas de la escuela. Ahora que se usa tanto papel y folios y periódicos y libros y cuentos y móvil y tablet y ordenador ¡y tantas cosas! Ya nos hubiera gustado ver los escaparates y todas las cosas que ven ahora estos pequeñajos y que además todo lo quieren: regalos en el cumple, en los Reyes Magos, Papá Noel, o (como aquí) el Olentzero. También en la comunión, más los gastos de vestidos y restaurante, y ¡hasta vacaciones en la playa! Nosotros no teníamos tantas cosas, solo alegría e ilusión. Ya nos hubiera gustado tener en invierno unas buenas botas, para andar por aquellas calles llenas de barro y nieve. Ahora a todo el mundo le gusta la nieve, a nosotros solo nos tocó sufrirla. Pero como allí todos éramos parecidos nos llevábamos bien y nos ayudábamos, y a pesar de nuestra falta de cultura, formación e información, teníamos mucha más educación y respeto que la mayoría de los chavales de ahora. 
P.D. Los "serenos" eran terrenitos con paja, cercanos a la casa en los que se echaba la basura de las casas.